La Cofradía de Cangas acusa a la alcaldesa de prevaricar

La alcaldesa de Cangas, Clara Millán, tiene mucho que decir y hacer sobre el puerto deportivo de Massó que construye la empresa Marina Atlántica. Es lo que piensa la Cofradía de Pescadores, que avisa de que la regidora podría estar prevaricando si "sigue haciendo dejadez de funciones". Alberto Muñoz, abogado de la agrupación, recordó ayer que las obras de la marina no se limitan a la actuación en el mar, sino que están ocasionando movimientos de tierra y rellenos que necesitan permiso municipal. "Unas licencias que no tienen", y que la alcaldesa no pide porque, tal y como reconoció a este periódico, el proceso administrativo "está en manos de la Autoridad Portuaria de Vigo".

"Este puerto no está considerado de interés general, es una instalación privada, y por lo tanto el Ayuntamiento no puede eludir las competencias que la ley le otorga", le recuerda la cofradía. "La alcaldesa dice que no puede actuar basándose en un informe de dos folios de la secretaría del ayuntamiento, donde la propia funcionaria reconoce que no tiene todos los datos" añade Muñoz. La Cofradía, el principal colectivo en contra del complejo, teme que se repita en el Morrazo el caso de Punta Lagoa, la marina ilegal construida en Vigo, e intenta paralizar las obras a la espera de que el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia se pronuncie sobre la legalidad de la licencia. El puerto deportivo constituye la punta de lanza de un gran proyecto urbanístico en tierra, todavía sin definir.

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Sobre la firma

María Fernández

Redactora del diario EL PAÍS desde 2008. Ha trabajado en la delegación de Galicia, en Nacional y actualmente en la sección de Economía, dentro del suplemento NEGOCIOS. Ha sido durante cinco años profesora de narrativas digitales del Máster que imparte el periódico en colaboración con la UAM y tiene formación de posgrado en economía.

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