Reportaje:música

Los ritmos del 'poder negro'

Un documental rescata material inédito del concierto 'Zaire 74' con James Brown y lo mejor de la música 'soul' de la época

Ver a Celia Cruz atizando a ritmo de percusión con sus tacones blancos en la mano el techo interior de un avión no tiene precio. Ocurrió en 1974. La gran dama cubana compartía entre las nubes una borrachera musical y alcohólica con James Brown, Big Black, BB King, Bill Withers y The Spinners, entre otros. Era un viaje de 13 horas hacia las raíces, África, tierra que casi todos ellos iban a pisar entonces por primera vez.

Más de tres décadas después, esa imagen única e inédita acaba de regresar del pasado como parte de un brillante documental titulado Soul power, dedicado a un espectacular concierto en Zaire que duró tres días y que reunió a la crème de la crème del black power musical estadounidense y a lo mejor de la música africana de entonces. A juzgar por las críticas y los premios que está cosechando, la crónica cinematográfica del concierto Zaire 74, su preparación y lo que ocurrió entre bambalinas -filmado, entre otros, por el ojo rey del cinema verité Albert Maysles (director de Grey Gardens, Salesman o Gimme Shelter y otros grandes documentales- y dirigido por Jeffrey Levi-Hinte, está destinada a convertirse en un clásico entre las películas de conciertos.

La génesis del filme es insólita. Nace de los deshechos de otro documental con un fuerte peso histórico, When we were kings, ganador de un Oscar en 1997. Aquel título ahondaba en la figura de Muhammad Alí y su viaje a Zaire para reclamar el título de campeón de pesos pesados frente a George Foreman. Un promotor avispado -y que pasaría a la historia por ello, Don King- consiguió que el dictador zaireño Mobutu Sese Seko prometiera pagar cinco millones de dólares (unos 3,5 millones de euros) a cada boxeador a cambio de celebrar la pelea en su país. King aprovechó la expectación creada por aquel encuentro para organizar un concierto paralelo, Zaire 74.

Pero el grueso del espectáculo musical quedó enterrado en el recuerdo de quienes fueron testigos del festival y bajo el peso de múltiples disputas legales hasta que Levi-Hinte, que había sido uno de los editores que montó When we were kings, decidió rescatarlo del olvido. "Había más de cien horas filmadas de música espectacular que se habían quedado fuera de aquel documental. En 2005 conseguí convencer a David Sonenberg y Leon Gast, productor y director de When we were kings, para montar algo rápido y sacarlo en DVD. Pero cuando me senté a editar entendí que aquello era demasiado bueno para desperdiciarlo así. Me he pasado tres años encerrado para llegar hasta Soul power". Levi-Hinte lo explicó recientemente a este periódico tras la proyección del documental en el festival Silverdocs, donde se llevó una mención especial del jurado.

Es muy difícil permanecer quieto a lo largo de los 93 minutos de metraje puesto que, James Brown, Maceo Parker o The Crusaders no dan tregua: si el secreto de una buena película de conciertos es saber transportar al espectador hasta el mismísimo escenario e invitarle a bailar en él, Soul power ha dado en el clavo.

"Creo que en este caso además la cinematografía es especialmente buena y las actuaciones espectaculares y eso ayuda mucho", afirma el director, quien acudió a Silverdocs junto a Fred Wesley, uno de los músicos que participaron en aquel concierto. "Nosotros estábamos especialmente excitados porque tocar en África era muy simbólico, volvíamos a nuestras raíces en un momento políticamente muy intenso para la gente de raza negra, y creo que tocamos francamente bien", recordó este trombonista de funk que colaboró durante dos décadas con James Brown.

Además del black power musical de la época, actuaron artistas africanas, como la recientemente fallecida Miriam Makeba (casada entonces con un miembro de los Black Panthers), cuyo look del 74 era tan futurista que incluso hoy hubiera parecido una adelantada a su época.

Levy-Hinte también ha hecho hincapié en el contexto del festival, construyendo pinceladas que abarcan tanto la retórica política de la época sobre la necesidad de que la raza negra se levante y tome las riendas de su vida -esta semana el presidente Barack Obama repitió ideas similares- como deliciosos detalles de convivencia de los músicos backstage. Para completar el recorrido, Muhammad Alí y los organizadores del concierto muestran las muchas caras de aquel evento único.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 03 de agosto de 2009.

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