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El TSJA frena de "inmediato" las obras de la biblioteca de Sevilla

La Universidad recurre y defiende el proyecto de la arquitecta Zaha Hadid

Ni un ladrillo más. La biblioteca que ha diseñado para la Universidad de Sevilla la reconocida arquitecta iraquí Zaha Hadid quedó ayer completamente parada.

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) dictó un auto en el que ordena la paralización de la obra "de forma inmediata". En la resolución, los jueces afirman que con la paralización se pretende "evitar que se consume la construcción de un edificio que carece de cobertura jurídica y se consolide una situación ilegal de muy difícil vuelta atrás".

A mediados de junio, el TSJA anuló en una sentencia el punto del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Sevilla que reservaba para uso educativo parte del parque del Prado de San Sebastián, situado en el centro de la capital. Se pensaba ya en la construcción de una nueva biblioteca para la Universidad de Sevilla.

Pese a la anulación de este punto del PGOU, la Universidad hispalense continuó con las obras, ya que la sentencia no hacía alusión a que se frenase la construcción. Hasta ayer.

Pero la Universidad hispalense no está dispuesta a rendirse y ya ha anunciado que presentará hoy un recurso en el Tribunal Superior contra el frenazo a la construcción. "Y si lo rechaza, presentaremos un recurso de casación ante el Tribunal Superior de Justicia", destacó ayer José Álvarez, portavoz de la Universidad de Sevilla. "Acatamos el auto, pero seguiremos trabajando en el terreno jurídico para llevar a cabo el proyecto. La paralización no implica sólo a la universidad, también vulnera los intereses públicos", apuntó Álvarez.La obra comenzó en agosto de 2008 en el Prado de San Sebastián, lo que alteró a los vecinos de la Calle Diego de Riaño 9, cuyo edificio colinda con el parque. Los vecinos centraban sus críticas en que la biblioteca se estaba construyendo en una zona de parques y se movilizaron hasta llegar al TSJA. Ayer estaban satisfechos.

El concejal de Presidencia y Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis (PSOE), reconoció que el auto no es una buena noticia. "Tengo la esperanza de que el Tribunal Supremo dé luz al conflicto y depare un final feliz. Por la defensa del interés general, universitario y educativo". Además aseguró que la Gerencia de Urbanismo ha elevado consultas a sus servicios jurídicos para esclarecer si la paralización efectiva de las obras, en cumplimiento del auto, corresponde a la Gerencia o a la propia Universidad como promotora del proyecto. Ya se han invertido algo más de seis millones de euros en lo que va de ejecución. "Y da trabajo a más de cien personas, además de a varias empresas contratadas y subcontratas", resaltó el portavoz de la Hispalense.

El consejero de Vivienda, Juan Espadas, tampoco comparte la decisión del tribunal. Ayer aseguró en Granada que evaluará la posibilidad de presentar un recurso de súplica ante el TSJA.

En el auto, los jueces van más allá y aseguran que "la petición de ejecución provisional merece el calificativo de prudente, pues no se solicita la demolición de lo construido ni reposición de la franja del parque al estado anterior al comienzo de las obras [...]. Lo que se pide es únicamente la paralización de las obras hasta que el Tribunal Supremo se pronuncie y resuelva".

El decano del Colegio de Arquitectos de Sevilla (COAS), Ángel Díaz del Río, se mantuvo al margen de este auto y no quiso hacer declaraciones. El COAS defiende el diseño del edificio, pero cuestiona su emplazamiento.

Cuando se publicó la sentencia que vetaba la obra, el pasado 16 de junio, el decano comentó: "Cuando hay un espacio vacante en la ciudad, si haces un parque no te equivocas nunca. Y una vez hecho, la legislación impide que se utilice para una cosa que no sea parque. Hay una estructura verde [el Prado de San Sebastián] y lo lógico es mantenerla".

La biblioteca central de la Universidad era uno de los proyectos de vanguardia para modernizar la arquitectura sevillana. Ahora su existencia depende del Supremo, como la de otros nueve proyectos del Ayuntamiento.

El TSJA ha cuestionado algunas de las obras más relevantes previstas para el futuro en la ciudad. El primer veto fue en octubre de 2007, cuando el tribunal suspendió el plan que reordenaba varias zonas del casco histórico. En noviembre de 2008, el TSJA acusó de "fraude" al Ayuntamiento y anuló la cesión de suelo a la Comunidad Islámica para construir una mezquita en la Cartuja. Ahora está en el aire la expropiación de Tablada, la mayor bolsa de suelo virgen de la ciudad, además de su oposición a la biblioteca de la Universidad hispalense.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de julio de 2009