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¿Aprueban las pruebas?

Desde el punto de vista técnico, el proceso de construcción de las pruebas aplicadas en Cataluña se ha realizado con garantías suficientes para poder obtener con ellas medidas adecuadas del nivel de competencia lingüística y matemática de los alumnos al finalizar primaria. La prueba madrileña de lengua es corta, pero, sobre todo, resulta visiblemente mejorable en su elaboración y poco eficaz para medir los conocimientos y destrezas indispensables de la lengua adquiridos por los alumnos en primaria.

En las pruebas catalanas se proponen contextos de utilización de la lengua y las matemáticas relevantes y próximos para los alumnos, con una presentación muy cuidada y atractiva que incluye una gran variedad de formatos para las preguntas, desde una prueba tipo ensayo como la redacción, hasta preguntas de respuesta corta y de elección (con preguntas de elección múltiple, binaria y de emparejamiento). En Madrid se ha operado exclusivamente con preguntas de respuesta corta -con la excepción del dictado-, y con un formato mucho más clásico y bastante menos motivador.

Es de destacar el cuidado, la transparencia y la celeridad del proceso de evaluación en Cataluña: la aplicación de las pruebas tiene lugar el 6 de mayo, y el 10 de junio se habilita el acceso de los centros escolares a la aplicación informática que les permite descargar el informe del centro y los informes individuales de cada alumno para la familia, presentando los resultados generales preliminares en rueda de prensa el día 11, con el informe disponible en la web y utilizando una clara estrategia de evitación de rankings entre centros.

Un aviso para terminar. Para poder comparar las competencias básicas de los alumnos en sucesivas evaluaciones, es preciso asegurarse de introducir en el proceso de elaboración de las pruebas los mecanismos necesarios para disponer de una escala común en la que poder expresar las puntuaciones de las pruebas ya realizadas y venideras: sólo así se puede informar con garantías del progreso de los estudiantes y de la eficacia de las posibles medidas educativas adoptadas. Cataluña es el primer año que realiza este estudio, pero esto no se ha hecho todavía en los cinco años en los que se ha evaluado a los alumnos madrileños de 6º de primaria.

María José Navas es profesora del departamento de Metodología de las Ciencias del Comportamiento de la UNED

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 27 de julio de 2009.