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COLUMNA

Nessum dorma

Ya saben aquello de irse con la música a otra parte. Pues algo de eso ha pasado desde mayo hasta julio y hemos visto, más bien escuchado, que el aria de Turandot que da título a esta columna ha servido para motivar a los jugadores del Barça en el vestuario del Olímpico de Roma, luego para celebrar el título poniéndole banda sonora a la entrega del preciado trofeo y, finalmente -al menos por ahora-, para acompañar a Cristiano Ronaldo en su multitudinaria presentación en el Santiago Bernabéu. Ya ven que la música no entiende de bandos ni de colores, y ya que el tema está de moda, permítanme que me sirva de hilo para unir pasado y presente.

Si de alguna forma se pudiera resumir lo que le espera al Barça 2009-2010 es que nadie se duerma, que nadie piense que lo conquistado la temporada pasada les da ventaja, que nadie crea que los automatismos conseguidos en pasados partidos y que les permitieron vencer -convenciendo- van a aparecer en el juego de forma automática, sin ser repensados, sin ser detalladamente trabajados. Que nadie piense que el maravilloso aroma que dejó el equipo de Guardiola en tantos partidos va a volver por el simple hecho de apretar el botón del play: esto sólo sucede con las imágenes grabadas, ya vividas, del pasado.

Parte el Barça en una expedición maravillosa que le lleva a defender todos los títulos, a una aventura en la que ningún equipo español ha estado nunca metido, ya que ninguno había logrado el triplete. Es, por tanto, una aventura sin referentes, sin muchos archivos a los que acudir para encontrar datos fiables, pero no creo que sea ésta la cuestión que le quite el sueño al entrenador azulgrana, que ya se mostró en la pasada temporada como un excelente gestor de sueños. No creo que el reto sea el problema, más bien diría que es la solución. A una temporada excelente le sigue otra maravillosa, y a los que dudan de que esto es posible, tal vez, la respuesta más valiosa sea la más sencilla: "¿Y por qué no? También lo del año pasado era imposible".

Es cierto que si pretendemos medir la temporada que se inicia con el baremo de la pasada nos vamos a encontrar con el listón excesivamente elevado. Lo logrado fue único, pero hay que mantener la referencia sabiendo que todo lo de esta temporada está por inventar y por jugar, teniendo en cuenta que nunca nada es igual y se repite de forma exacta, sabiendo que esta temporada tendrá sus tiempos y sus momentos, que todos y cada uno de los minutos están por jugar. Mantener la referencia es una excelente manera de saber que son capaces y cuando surjan las dudas (que siempre aparecen) tendrán un buen lugar desde el cual mirarse. Nada más..., y nada menos.

Por si algo le faltara a este proyecto que retoma la actividad, el eterno rival ha ocupado portadas y, prácticamente, ha acaparado el tiempo entre temporadas, mostrando una propuesta poderosa, impactante, seguramente en parte por las necesidades propias, en parte por las exigencias externas. Pero ahí está de nuevo, listo para el partido. Y si algo pudiera faltar en la libreta de Pep, ya ha habido quien se ha encargado de escribir para él esa página, aquélla en la que se recuerda a todo el mundo que el rival está ahí, que los partidos ganados la temporada pasada son eso, pasado, que el listón ha vuelto a ser colocado y hay que saltarlo de nuevo.

Yo, por si acaso, voy a intentar adivinar pocas cosas y sí ponerme a disfrutar de lo que este 2009-2010 nos va a ir poniendo delante. Lo dicho: Nessun dorma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de julio de 2009