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El inquilino del piso de Leganés volado tras el 11-M se niega a facilitar su ADN

Mohamed Belhadj, a cuyo nombre estuvo alquilado el piso de Leganés en el que se suicidaron siete de los terroristas autores del 11-M, rechazó ayer facilitar una muestra de saliva para poder establecer su ADN, pero aceptó responder a más de cien preguntas.

Belhadj, marroquí de 31 años, fue interrogado en Salé (Marruecos) por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, al que acompañaba el fiscal Miguel Ángel Carballo y dos inspectores de policía.

Éstos restaron importancia al rechazo porque poseen el ADN del padre y de la madre del presunto terrorista que podrán contrastar con los perfiles genéticos anónimos encontrados en lugares dónde fueron preparados los atentados de Madrid.

La comisión rogatoria para interrogarle fue solicitada por Velasco hace un mes, diez días después de que Rabat revelara que Belhadj, que huyó a Siria después del 11-M, había sido expulsado de este país a Marruecos. Belhadj reveló que estuvo 22 meses encarcelado en Siria mientras la policía española le buscaba. De ser cierto, el dato arroja serias dudas sobre la cooperación antiterrorista con ese país.

Si existen indicios de su culpabilidad, Belhadj será juzgado en Marruecos por su participación en el 11-M, como ya lo fueron hace siete meses Abdelilá Hriz e Hicham Ahmidan, condenados a 20 y 10 años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de junio de 2009