Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Todos amigos en la estación de Sol

Zapatero elogia ante Aguirre y Gallardón "la joya de la Corona de los Cercanías"

Llegaron en tren desde la estación de Atocha en tan sólo tres minutos de trayecto. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; el ministro de Fomento, José Blanco; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, fueron ayer los primeros pasajeros en apearse de un tren de Cercanías en la Puerta del Sol de Madrid.

La obra, que ha tardado seis años y ha requerido para culminarla un acercamiento político entre el Ministerio de Fomento y la Comunidad de Madrid, es un alarde de ingeniería civil, con la construcción de una caverna de andenes de 207 metros de longitud, 20 de ancho y 15 de alto. "Una estación única en el mundo, la más grande excavada, en la que cabría un edificio tumbado de más de 60 plantas", afirmó Zapatero, que aseguró que la estación de Sol es "la joya de la Corona de los Cercanías".

El jefe del Ejecutivo se jactó de la inversión -la conexión entre las estaciones de Atocha y Chamartín, pasando por Sol, ha costado 570 millones, de los que 155 fueron a la nueva terminal- y concluyó que ésa es la vía para superar la crisis económica. "Con infraestructuras como la estación de Sol estamos haciendo fuertes a Madrid y a España, en un momento en que necesitamos de grandes palancas de progreso y de grandes plataformas de inversión pública", aseguró.

También recordó que con la extensión de las líneas de alta velocidad a la costa Este y la construcción de un tercer túnel que unirá Sol con Chamartín, "Madrid va a convertirse en uno de los ejes mejor comunicados y de referencia en España y el mundo". Por eso, concluyó Zapatero, la capital es la candidata a los Juegos Olímpicos con el mejor sistema de transporte público.

En el estreno de la estación se vivió un inusual clima de cordialidad entre el Gobierno socialista y los dirigentes populares madrileños y se habló varias veces de "colaboración institucional". Eso no impidió a Aguirre recordar que la obra "parecía interminable".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de junio de 2009