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Blanco dará 4.700 millones a Feijóo para el AVE gallego

La cartera del ministro de Fomento pesaba ayer tanto como la del presidente gallego. Pero la de Alberto Núñez Feijóo estaba abarrotada de proyectos y la de José Blanco, de compromisos y millones. Dos horas y cuarto de reunión en Madrid sirvieron para sellar un acuerdo que cuenta, como reclamaba el presidente regional, con plazos e inversión concretos y una comisión de vigilancia que velará por su cumplimiento. El proyecto supone la licitación y adjudicación de 4.678 millones entre 2009 y 2010, y una inversión "sin precedentes", en palabras de Blanco, para la "modernización del sistema de transportes en Galicia".

El acuerdo, que fue calificado por Feijóo "como una obligación, no un capricho", llevará a Galicia, a finales de 2011, la primera línea del AVE, entre Ourense y Santiago. Después, en 2012, permitirá la interconexión de las principales ciudades gallegas; y a finales de 2015 estará concluido el corredor Galicia-Madrid, lo que supondrá que el recorrido entre la capital de España y la comunidad llevará a los viajeros entre dos y tres horas. En 2012, al haberse tejido ya la malla gallega de alta velocidad, los trayectos entre Madrid y las ciudades de Santiago, A Coruña, Vigo y Lugo, se reducirán en torno a la hora y tres cuartos, y las dos horas y media, respecto a los tiempos actuales. El recorrido entre Vigo y A Coruña no tomará ni una hora; ir de Santiago a Vigo, 45 minutos o viajar de Ourense a Santiago, 30 minutos.

Pero además del desembolso económico, Blanco anunció que en 2012 se podrán en funcionamiento unos "trenes todoterreno", "para que la parte que falte por construir no suponga un obstáculo para la alta velocidad en Galicia". Se trata de máquinas de ancho variable y tecnología española, que permitirán circular a 250 por hora por vías electrificadas; y a 180 por las antiguas. El ministro y el presidente gallego se prometieron lealtad en una escena muy parecida a la que protagonizaron Blanco y Aguirre, plagada de parabienes y halagos mutuos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de junio de 2009