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Reportaje:LITTLE BOOTS | MÚSICA | SÓNAR 2009: CHOQUE DE CORONAS

¿Otra diva más salida de Internet? A esta inglesa le interesa todo menos ser un culto

El festival barcelonés, que arranca el 18 de junio, enfrenta a las dos artistas del momento. Con carreras muy paralelas y en un clima de supuesta competencia (según la prensa británica, rivalizan en cool, androginia y referencias ochenteras), Little Boots y La Roux publican su álbum de debut el mismo mes. Si protagonizan la versión siglo XXI del infame duelo Oasis vs Blur, sólo el tiempo lo dirá.

Victoria Hesketh es Little Boots. Pero sólo desde hace unos meses. Entonces empezó a grabar música por su cuenta a escondidas de las dos compañeras de su banda, Dead Disco, un trío de disco-punk británico con más aptitudes que éxito. En tiempo récord, su electropop, a medio camino entre Hot Chip y Kylie Minogue, pasó de sonar como banda sonora oficial de los bloggers más enterados a ser considerado la mayor esperanza inglesa para 2009. Con 25 años y su debut, Hands, recién publicado, se enfrenta a la misma opinión pública que la elevó a las alturas, pero que esta vez la espera con el cuchillo entre los dientes y la pluma bien afilada esperando ver su caída, informar ácidamente sobre ella y dejar paso al siguiente. Su primera batalla contra los malditos escépticos en España la librará en el festival Sónar de Barcelona.

"No sé si merezco tanta atención. Lo agradezco, pero a veces se me va de las manos", comenta por teléfono en una conversación relámpago y bastante anodina. Las dificultades para conseguir audiencia con ella contrastan con la imagen de cercanía que transmite desde Internet. Sus vídeos caseros colgados por la propia artista en YouTube, en los que interpreta éxitos de toda índole acompañada de algún trasto electrónico y embutida en un pijama, en ocasiones en compañía de su hermano pequeño, en contraposición al retrofuturismo de su imagen gráfica, contribuyen a la imagen de sofisticación de andar por casa que proyecta.

Su pequeño mundo se compone de unicornios, triángulos, cintas, bolas de espejos y gatos que levitan en el espacio. Su música, de melodías instantáneas, letras pop con un giro ingenioso, cacharros de locura como el Tenori-on (el famoso intrumento electrónico japonés) y producción de última generación. Y de amplitud de miras. "No quiero hacer música que mole ahora para que la gente la cuelgue en los blogs. Quiero ser una estrella del pop".

Hands está publicado en Warner. Little Boots actúa en Barcelona (Sónar de noche) el 19 de junio.

¿Sois productos de 'marketing'?

LITTLE BOOTS: "Nunca tuve en mente ninguna campaña de marketing. No soy tan lista como para pensar que grabar unos vídeos con mi cámara, divirtiéndome y haciendo versiones en pijama, pudiese ser una estrategia cuando nadie me conocía. Tampoco mantuve en secreto al principio mi identidad para hacerme la interesante, sino para que mis compañeras de grupo no se enteraran".

LA ROUX: "Cuando las discográficas lanzan a los artistas con grandes campañas parece que salen de ningún sitio y se convierten en estrellas del pop de la noche a la mañana. Creo que es muy difícil triunfar si no es en una multinacional, pero pensamos que era mejor empezar desde un sitio más pequeño como Kitsuné [sello francés ultracool] antes de dar el gran salto".

¿Es el pop el nuevo 'indie'?

LITTLE BOOTS: "El pop siempre ha ido por fases. Después del disco vino

el punk. Después del synth-pop, el grunge. Así funciona. Supongo que en un año todos se habrán aburrido de ver a chicas raras con teclados. Yo misma tuve un grupo más o menos indie, Dead Disco, pero no estaba dispuesta a ser la teclista de un grupo toda mi vida… Tenía que tomar las riendas".

LA ROUX: "¡Es que el indie es pop! Me pregunto cuándo acabará todo este rollo de las etiquetas. La nueva escena, la nueva ola… Es cierto que todo va por ciclos, pero es tan cansino… Todo pasa tan rápido que ningún movimiento tiene tiempo de dejar huella. En seis meses todo se ha acabado. A veces pasa antes de llegar a ser guay. Es agotador".

Y ahora ¿qué?

LITTLE BOOTS: El sencillo New in town acaba de debutar en el puesto 13 de la lista británica. "Probablemente quería un mejor puesto, pero tampoco tengo prisa", explica con tono de decepción. "De todos modos, creo que soy más una artista de disco completo". ¿Qué ocurrirá si no vuelves a tener otro éxito? "Haré discos mientras haya alguien que quiera escucharme".

LA ROUX:

In it for the kill, el extraño primer sencillo de La Roux, alcanzó de salida el número 2 de la lista británica y cinco semanas después sigue entre los 10 más vendidos. "Es increíble. No teníamos claro ni que fuese a entrar en la lista. Escribir un éxito no es fácil, y la gente parece darlo un poco por sentado. Esperamos repetir suerte con Bulletproof".

¿Molestan las comparaciones?

LITTLE BOOTS: "No me molestan exactamente. Creo que somos muy diferentes, que son proyectos distintos, y la gente tiene que saberlo. Me molesta cuando nos intentan enfrentar, no somos rivales y esto no es ninguna competición. Hacemos cosas distintas. Yo seguiría haciendo la misma música si La Roux no existiera, aunque quizá la repercusión habría sido distinta".

LA ROUX:

"Todo el mundo sabe que la mayoría son falsas. No creo que nadie las lea y piense: 'Mira, es cierto, son exactamente iguales'. Pero es frustrante para las artistas que aparecen en el artículo. Como el que se ha repetido tanto, 'las nuevas chicas para 2009'. Todas hemos construido nuestras propias carreras y simplificar así es bastante estúpido".

¿Hay una nueva ola femenina?

LITTLE BOOTS: "En Inglaterra había muchos grupos de chicos haciendo indie con guitarras. Yo misma estuve en uno, aunque de chicas (Dead Disco). La gente se aburrió de aquello, y yo, también. Siempre ocurre. Es cierto que todas somos chicas con ideas, tocamos los teclados y hacemos electrónica, pero unirnos porque seamos del mismo sexo me parece ridículo".

LA ROUX:

"No tengo ni idea de por qué ocurre. No he leído entrevistas a Little Boots o Lady Gaga, pero me gustaría saber lo que dicen ellas cuando les hacen esta pregunta por si me diesen alguna pista. Es como preguntarse por qué los artistas llevaban tanto maquillaje en los ochenta, ¿quién lo sabe? Había tantas artistas femeninas… Era exactamente lo mismo".

¿Por qué sintetizadores?

LITTLE BOOTS: "Es que no sé tocar la guitarra, soy malísima, así que tenía que tocar los teclados. No tenía elección. Si hubiese aprendido, quizá habría incluido guitarras en mi disco, quién sabe. Además, por edad, es normal que mis fuentes de inspiración provengan de los ochenta. Mis favoritos son el Minimoog o el Roland SH. Pero me gusta cualquier teclado vintage, en realidad".

LA ROUX:

"Son buenos para experimentar. Puedes estar tocando el mismo instrumento durante horas y hacer tantos sonidos diferentes… Crear cosas por ti mismo. Suena bastante geek y ochentero, pero Pink Floyd ya los usaban. En general, me parece un instrumento más dinámico que la guitarra. Aunque también se pueden hacer cosas aburridas como The Presets".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de junio de 2009

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