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"Me aplicaron la presunción de culpabilidad"

Estrasburgo condena a España a indemnizar con 22.500 euros a un inocente que pasó 22 meses en prisión por un atraco a un banco de Madrid en 1985

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó ayer a España en dos casos por violación del artículo 6.1 del Convenio Europeo Derechos Humanos sobre el derecho a un juicio justo en un plazo razonable. En el primer caso, deberá indemnizar con 22.500 euros (20.000 por daños morales y 2.500 por gastos y costas) a Agustín Moreno Carmona, de 61 años. Carmona pasó 22 meses en prisión como presunto autor del que entonces se conoció como el mayor robo de la historia en Madrid, el asalto a una sucursal de Banesto con un botín de 1.200 millones de pesetas y por el que no fue condenado. Su juicio se celebró casi 13 años y seis meses después. El tribunal europeo acordó ayer por unanimidad la condena a España.

El Tribunal alega que no se celebró un juicio justo en un plazo razonable

"Para mí fue un secuestro de 22 meses", relató ayer a EL PAÍS Agustín Moreno. "En lugar de la presunción de inocencia, aplicaron la presunción de culpabilidad. Estoy muy contento porque me hayan dado la razón, pero me parece que han sido un poco tacaños. ¿1.000 euros por cada mes de prisión, incomunicado, como si fuera peligrosísimo? Se nota que los jueces no han estado en la cárcel. La cárcel te destruye".

Moreno fue detenido el 1 de febrero de 1985 por el atraco a Banesto ocurrido 24 horas antes. Los asaltantes se llevaron entonces unos 1.200 millones de pesetas en joyas, oro y dinero en metálico. Tras presentar varios recursos, Moreno fue puesto en libertad bajo fianza el 22 de diciembre de 1986, y, 12 años después, la Audiencia Provincial de Madrid ordenó el sobreseimiento del caso porque el delito había prescrito. Moreno reclamó sin éxito al Ministerio de Justicia 120.000 euros por los 694 días que había estado preso, sin éxito. La Audiencia Nacional y el Constitucional rechazaron su recurso.

Hoy sigue atribuyendo su detención a una conspiración policial. De hecho, un joyero de Santander declaró ante el juez que dos inspectores de policía, Victoriano Gutiérrez y Adelardo Martínez, habían intentado venderle joyas sustraídas en el atraco. Cuatro participantes en el robo declararon que los inspectores y el aristócrata Jaime Mesía habían organizado el robo para quedarse con el botín. Ambos inspectores pasaron más de un mes en prisión.

Finalmente, la Audiencia Provincial de Madrid rechazó su procesamiento, en contra del criterio del juez instructor. "Era la época de la mafia policial, de la desaparición de El Nani... y en este caso, la brigada antiatracos tiró de fichero policial para apuntarse la detención de los atracadores y quedarse con el botín", opina Pepe Galán, abogado de Agustín Moreno, que había cumplido varias condenas en prisión por delitos de robos antes de que le atribuyeran el atraco de Banesto. Por un error burocrático, Agustín Moreno tuvo durante tres años una orden de busca y captura, pese a estar en la cárcel.

En el segundo caso, el tribunal Estrasburgo condena a España a indemnizar con 8.000 euros por daños morales a Gimol Violeta Bendayan Azcantot y Samuel Benalal Bendayan por los siete años y 10 meses que tuvieron que esperar a que la Audiencia Provincial ejecutara una sentencia condenatoria por estafa a su favor. El autor de la estafa nunca pagó la indemnización establecida en la sentencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de junio de 2009