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AOL | Laboratorio de ideas

Un divorcio que sólo es el primer paso

AOL está por fin lista para volver a cotizar en Bolsa. La ex reina de Internet se está escindiendo de su matriz, Time Warner. Eso no puede perjudicar su intento de volver. Pero le queda mucho camino por delante antes de poder competir con otros pesos pesados de Internet. La independencia podría ser sólo el preámbulo de una extinción gradual.

La fusión AOL-Time Warner en 2001 marcó el momento culminante de la burbuja de Internet. Antes de la operación, AOL tenía una capitalización bursátil superior a 225.000 millones de dólares. Ahora puede que valga menos de 5.500 millones, una cantidad que se corresponde con la valoración contable dada por Google a su participación del 5% en AOL.

Ciertamente, separarse de Time Warner no empeorará las cosas. El conglomerado no destaca por su saber hacer tecnológico, y sus directivos tienen más problemas en los que centrarse, como los de su sección de medios impresos, Time Inc. Y AOL también ha recibido sabia nueva. La filial contrataba en marzo como su nuevo jefe a Tim Armstrong, ex jefe de ventas de Google y un maestro de la publicidad.

Pero AOL sigue teniendo un largo camino por delante antes de poder competir con el alma máter de Armstron, o incluso con el atribulado Yahoo. Su sección de acceso telefónico a Internet, que en 2001 suponía más de dos tercios de sus ingresos, es un sector en extinción. Acababa el año pasado con 6,9 millones de abonados, frente a los más de 30 millones que tenía antes de la fusión.

Eso indujo a la filial a cambiar de objetivo y centrarse en la publicidad gráfica en Internet. Pero esa actividad tampoco ha obtenido resultados mucho mejores. Los ingresos publicitarios de AOL cayeron en el último trimestre un 20% respecto al año anterior. Y la publicidad gráfica exige grandes arcas para inversiones y posibles adquisiciones. Eso dificulta la competición con otros pesos pesados.

La buena noticia es que los anunciantes buscan ansiosos alternativas a la hegemonía de

Google en Internet. AOL podría encontrar ahí un hueco. Aun así, tendrá dificultades para convertirlo en una actividad rentable y sostenible. La independencia de AOL no empeorará las cosas, pero sólo ayudará hasta cierto punto. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 31 de mayo de 2009