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Reportaje:Econonía global

Suráfrica entra en recesión

La economía más poderosa de África se ha contagiado de la crisis mundial y por primera vez desde 1992 decrece

Ya es oficial y peor de lo que se temía: Suráfrica, la economía más poderosa del continente africano, ha entrado en recesión por primera vez desde 1992. La caída se inició en el último trimestre de 2008, con una contracción del Producto Interior Bruto (PIB) del 1,8%, y se ha precipitado en el primer trimestre de 2009 al contabilizarse un crecimiento negativo del 6,4%. El peor declive desde 1984 y mucho mayor del esperado por los economistas, que cifran ahora en un millón el número de trabajadores que irán al paro este año.

Los efectos de la crisis mundial en Suráfrica van a ser uno de los mayores obstáculos a afrontar por la nueva Administración del líder del Congreso Nacional Africano (ANC) y presidente del país, Jacob Zuma, cuya campaña electoral enfatizó en la necesidad de crear empleo y luchar contra la pobreza.

El nuevo Gobierno afronta sus primeras protestas y huelgas por el elevado paro

Una menor demanda global ha supuesto el desplome de los precios de las materias primas, con consecuencias directas en los dos sectores más potentes de esta economía: la industria, que ocupa el 15% del sector productivo y que cayó una cifra récord del 22,1%, y la minería, que se contrajo un 32,8%, de acuerdo con cifras publicadas esta semana por Statistics South Africa. El Gobierno confía en una recuperación a finales de año, pero aún espera una nueva contracción para el segundo trimestre, "aunque creemos que será menor", según explicó a los medios el director general del Tesoro Público, Lesetja Kganyago.

Un día después de la publicación de los resultados del PIB, el director del Banco Central, Tito Mboweni, rebajó el tipo de interés un punto porcentual, situándolo en el 7,5, no sin advertir que "con una inflación obstinada (del 8,4% el pasado mes) no podemos esperar nuevas rebajas".

La reducción no fue bien acogida por los sindicatos, que esperaban que fuera mayor. El martes, centenares de afiliados al Sindicato Nacional del Metal (NUMSA) se concentraban frente al Banco Central en Pretoria para demandar rebajas drásticas en el tipo de interés. Según el portavoz de NUMSA, Alex Mashilo, los altos tipos de interés han sido los responsables de la pérdida de 30.000 empleos en el sector.

El secretario general de la federación sindical COSATU, Zwelinzima Vavi, alertó, asimismo, de pérdidas de empleo en la minería (que tradicionalmente ocupa también a numerosos ciudadanos de Mozambique, Botsuana, Lesotho o Suazilandia, que también se verán afectados), y del paro en general, "un problema no sólo para los trabajadores y sus familias, sino también para el Gobierno del ANC, que verá más difícil reducir un 50% el paro y la pobreza, como se había fijado".

El desempleo es del 23,5%, de acuerdo con Statistics South Africa, pero dependiendo de las fuentes, esta cifra se eleva hasta el 30% o el 40% (en una población total de 48 millones de personas).

Vavi hizo un llamamiento para que el Gobierno lance un programa de infraestructuras públicas que absorba a aquellos que se van a quedar sin trabajo. Si mineros y empleados del metal están descontentos, no lo están menos los médicos, que llevan semanas protestando por sus salarios ridículos, o los conductores de autobús, también en paro.

El nuevo Gobierno, aupado por los sindicatos y el partido comunista, no ha tardado en reaccionar: el secretario general del ANC, Gwede Mantashe, condenó las huelgas y la protesta ante el Banco Central, "más contraproducentes que las críticas de la oposición", y alertó de que éstas no van a tener una respuesta inmediata por parte del Gobierno.

El Consejo de Desarrollo Económico Nacional y Laboral tendrá finalizadas en unas semanas un plan para afrontar la crisis y apoyar los sectores más vulnerables, como el textil o la automoción. Pero la cuestión clave es la recuperación de la exportación, principalmente a EE UU, y eso va a depender de la recuperación global de la economía.

Uno de los sectores que no han caído es la construcción, que ha crecido impulsada por la política de fomento de la vivienda pública y erradicación del chabolismo, y por la edificación de nuevos estadios para el Mundial de fútbol, que se celebrará en 2010 en este país. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 31 de mayo de 2009