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Reportaje:24 HORAS EN ...LOGROÑO

Vino de Rioja y pinchos tricolores

Un parque, el del Ebro, para un largo paseo. Una calle, la del Laurel, para el tapeo. Y una escultura, la de Gorgorito, con la que hablan los niños. Recorrido por un Logroño gastronómico y lúdico

A Logroño el viajero debe ir sin el hambre saciada y con sed de vino tinto. El buen humor llega sin sentir. Y del 7 al 13 de junio, habrá una razón más para divertirse: las fiestas de San Bernabé (www.logroturismo.org), con mercado medieval, pasacalles, música y teatro en la calle y una degustación de menestra.

10.00 Olor a verde

Empezar el día con un paseo es una costumbre vigorizante. Logroño cuenta con parques por los que dar una caminata o aislarse del mundo. En el parque del Ebro (1), en su margen derecha, se puede desayunar en una cafetería al lado de la chimenea-nido. El puente de Hierro (2) queda encima de estas laderas verdes que se extienden hasta el puente de Piedra (3). Frente a la vastedad de este parque, el del Carmen es un espacio recoleto con un arbolado imponente; fue un jardín privado y hoy es un pulmón, entre bloques de viviendas, que conserva un carácter protector y secreto.

11.00 Donde duermen las barricas

Nos encaminamos hacia las bodegas de Juan Alcorta (4) (www.bodegasjuanalcorta.com; 941 27 99 00). Es necesario concertar cita previa (las visitas son a las 11.00 y 13.00 cada día, y de lunes a viernes también a las 16.00). Entre un camino de viñedos se llega a una construcción que destaca por la claridad y limpieza de sus volúmenes: el edificio social. La bodega, proyectada por Ignacio Quemada, conecta en algunos aspectos con el land art, y el hecho de que esté enterrada alude a la necesidad de que el vino duerma. La sala de crianza impresiona por sus dimensiones y porque, desde su pasarela de acceso, nos hallamos frente a un mar de barricas. Todos los sábados se celebran en algunas bodegas cenas con conciertos. Entre otras, son bodegas visitables: Darién, Ontañón, Marqués de Murrieta. Más lejos, en Briones, está el Museo de la Cultura del Vino de Dinastía Vivanco.

13.30 Una plaza singular

Para no perder esa sensación de modernidad que desdice los tópicos, la primera parada en el regreso a Logroño ha de hacerse en una de las plazas más singulares de nuestra arquitectura civil: la del Ayuntamiento (5) de Rafael Moneo. La plaza se asemeja a dos escuadras enfrentadas y se abre al paseo Dax, donde se alza el edificio colorista de la Escuela de Arte y Diseño. El Ayuntamiento, de piedra blanco-rosada, se rompe con hileras de grandes vanos que recorren las tres plantas del cuerpo central.

14.00 Espartero y el camino de Santiago

La hora del aperitivo puede pasarse agradablemente en una de las terrazas que rodean el Espolón - (6), centro neurálgico que separa el ensanche del casco viejo. El Espolón es una zona ajardinada presidida por la estatua de Espartero. Se dice que los atributos de su caballo, igual que los del caballo de Santiago que adorna la fachada de su iglesia -Logroño es parada en el camino y su ruta se marca con conchas sobre el pavimento- fueron rebajados por las autoridades eclesiásticas. Rodean el Espolón árboles nudosos. Es muy bonita la fachada policromada que acoge la Caja de Ahorros del Mediterráneo. En el otro extremo, un pequeño odeón, y un poco más allá el edificio del Gobierno y la indispensable estatua dedicada a Práxedes Mateo Sagasta.

15.00 Un lugar dulce

Portales (7) es la calle por excelencia de Logroño. Uno de sus arranques coincide con el palacio de los Chapiteles (8) o Ayuntamiento viejo. Sin embargo, venimos aquí a comer: en El Portalón las carnes a la brasa son excelentes. En Portales se rodaron secuencias de Calle Mayor: perdura, bajo la protección de los soportales, el clima en blanco y negro del filme. Después de comer paseamos por ellos mirando escaparates: La Mariposa de Oro, Tena, La Golosina, confiterías que señalan Logroño como lugar dulce; la librería Gumersindo Cerezo; el escaparate de mármol gris de la ferretería La Inglesa; la Despensa Riojana, Plus Ultra Souvenirs, corsetería La Violeta. En la plaza de la catedral de Santa María La Redonda (9) tomaremos un café.

17.00 Conventos y manicomios

Es hora de callejear por el centro: en el mercado de Abastos (10) las frutas, verduras y plantones ocupan el lugar central; alrededor, las carnicerías; el primer piso se reserva para los mariscos y pescados. Las dos fachadas con relojes, las galerías de vidrieras y los altorrelieves de animales comestibles son muy curiosos (el edificio racionalista fue proyectado en 1928 por Fermín Álamo). Siguiendo por Sagasta llegamos al casino, en cuya esquina está la vinoteca Rúa Vieja - (11). El palacio de Espartero en la plaza de San Agustín (12) es el Museo de La Rioja, cerrado por obras. La frustración se alivia visitando el Museo Würth de Arte contemporáneo (13) -al lado del aeropuerto- y, mucho más cerca, el edificio de la Gota de Leche o la Antigua fábrica de Tabacos (14), reconvertida en sala de exposiciones. La Biblioteca y la sede del Parlamento de la Rioja se sitúan en el antiguo convento de la Merced -(15). Lo poco que queda de la muralla de Logroño está ahí mismo. Los edificios emblemáticos de Logroño se han reconvertido: el antiguo matadero hoy es Casa de las Ciencias (16) y el manicomio, la Consejería de Cultura. En el manicomio murió Armando Buscarini, bohemio, poeta y dramaturgo local que presta su nombre a una prestigiosa editorial logroñesa.

19.00 Las Yolandas luminosas

En la Gran Vía de Juan Carlos I (17) las marcas tienen tienda. Los logroñeses la han bautizado como la T-4 a causa de su iluminación. A sus farolas les llaman las Yolandas porque tienen forma de y. Los niños se detienen frente a la estatua de Gorgorito (conocido personaje de una compañía de títeres). Hablan con él.

21.00 Para chuparse los dedos

Estar en Logroño y no salir de tapeo por Laurel (18) y San Agustín (19) es pecado. En pocos metros se acumulan lugares míticos: Zubillaga, La Chatilla de San Agustín, Las Cubanas, La Senda, Achuri, la taberna del Laurel, Cachero Comidas, Iruña... Cualquiera ofrece la posibilidad de degustar unos excelentes pinchos o primero, segundo y postre para tomar con cuchara, cuchillo y tenedor. Especial mención merecen las ensaladas y los huevos de corral de El Soldado de Tudelilla. Alimentos sencillos y bien preparados. Para chuparse los dedos.

23.00 Una copa en el hotel California

En la plaza de Martínez Zapata (20) podemos ver una película en los cines Moderno o tomar una copa en el Café Moderno, La Imprenta u hotel California. Si preferimos un ambiente literario, el café Bretón o el café de la Luna en Bretón de los Herreros - 21. También destaca Noche y Día (calle del 11 de junio, 7), cuyo refinado diseño interior es obra de los arquitectos Óscar Reinares y Javier Dulín. En Logroño hay donde elegir: la única pega es que el vino no salga directamente de los grifos.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de mayo de 2009