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Crónica:35ª jornada de Liga

El Almería juguetea con el Sporting

Espoleado por Negredo, el conjunto de Hugo Sánchez supera el gol inicial de Carmelo

Se ve tan famélico el Sporting, tan desamparado en este cruel final de la temporada, que se pasó la semana más pendiente de las pulsaciones del Almería que de otra cosa. El cuadro asturiano confiaba más en la falta de motivación de los de Hugo Sánchez y en la posible baja de Negredo que en sus propias fuerzas. Jugó Negredo, decisivo en dos de los tres goles, y el Almería funcionó con la tensión suficiente para remontar el rápido gol de Carmelo. Más difícil todavía para el Sporting en su empeño por seguir en Primera.

El Sporting puso toda su alma, que es mucha, pero le faltó fútbol, como casi siempre. Preciado fortificó el centro del campo con un trivote cargado de kilos y centímetros -Matabuena, Diego Camacho y Míchel- que le permitió controlar la situación en un principio y mantener al Almería lejos de su defensa, su principal talón de Aquiles durante todo el curso.

ALMERÍA 3 - SPORTING 1

Almería: Esteban; Míchel (Ortiz, m. 57), Carlos García, Pellerano, Guilherme; Juanito, Soriano; Juanma Ortiz, Uche (Piatti, m. 82), Nieto (Crusat, m. 64); y Negredo. No utilizados: Diego Alves; Chico, Acasiete y Solari.

Sporting: Cuéllar; Sastre, Gerard, Jorge, José Ángel; Matabuena; Carmelo (Kike Mateo, m. 75), Diego Camacho, Míchel (Barral, m. 59), Diego Castro (Pedro, m. 70); y Bilic. No utilizados: Lafuente; Raúl Cámara, Colin y Andreu.

Goles: 0-1. M. 15. Carmelo cabecea un centro de Jorge. 1-1. M. 26. Nieto remata colocado al palo contrario. 2-1. M. 55. Uche, a pase de Negredo. 3-1. M. 90. Piatti culmina un contragolpe.

Árbitro: Pérez Burrull. Amonestó a Negredo, Carlos García, Soriano, Juanma Ortiz, Carmelo y Barral.

Unos 11.000 espectadores en el estadio Juegos Mediterráneos.

El afán sportinguista se plasmó en el gol de Carmelo gracias a la insistencia de un central, Jorge, que centró desde la misma línea de fondo. Esteban no pudo hacer nada, pero encontró la revancha muy pronto por la calidad de sus compañeros de ataque y el mal balance defensivo gijonés, que dejó solo a Nieto, un descubrimiento de final de temporada.

Poco a poco, el partido fue virando hacia el fútbol más académico del Almería, que convirtió su tranquilidad en la palanca para ir minando a un Sporting acelerado. Una simple pared entre Negredo y Uche desequilibró el marcador y a partir de ahí el partido fue un querer y no poder de los visitantes. Barral rozó el empate al peinar el saque de una falta y, sobre todo, se peleó con todo el mundo.

El Sporting empujó hasta donde pudo, sin demasiado peligro para Esteban, mientras el Almería desperdiciaba un contragolpe tras otro. Hasta que, con el tiempo cumplido, Crusat y Negredo permitieron a Piatti que se recrease ante un indefenso Cuéllar para marcar el tercero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de mayo de 2009