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Entrevista:ALMUERZO CON... NADIA ADAME

"Bailo con el alma y hago ángulos con la muleta"

Alcanzar los sueños la mayoría de las veces es difícil; si además quieres ser bailarina y sufres una lesión medular, ya parece imposible. El restaurante que ha elegido fue hace años un club de jazz al que acudía con su familia cuando era niña y en él hay una variada carta para vegetarianos. "Con 12 años viví una matanza en la casa de mis abuelos en Extremadura y todavía tengo los chillidos del cerdo metidos en el cerebro. Decidí no comer carne". Pide un pisto manchego. "Estos sabores te llevan a los olores de la cocina de casa".

El azul de los ojos de Nadia (Madrid, 1974) se vuelve más intenso cuando habla de su trabajo, recuerda el largo camino recorrido y menciona a su madre y a su hermano. "Cuando los dolores eran insoportables, mi hermano se metía en la cama conmigo y me abrazaba". Durante siete años, todas las semanas Nadia acudía al Conservatorio de Música de Madrid para recibir clases de danza y flamenco. A los 14 años, un choque frontal entre dos vehículos quebrantó su médula, pero no su fuerza de voluntad y su instinto de superación. Pasó cerca de cinco años de su vida en hospitales y quirófanos para llevar la contraria a esa sentencia que la dejaba postrada en una silla de ruedas.

Ha logrado ser bailarina y formar una compañía a pesar de su parálisis

Mientras se toma una pasta al pesto en un cuenco pequeño habla de sus viajes por el mundo. La indemnización del accidente y la ayuda de su madre le permitieron trasladarse a Estados Unidos. Con 18 años y un cuerpo maltrecho decidió tratar de lograr lo que siempre había soñado. "El día que me subí a un escenario supe que eso era lo que quería. No había dudas". ¿Con qué baila? "Con el alma. Puedo hacer ángulos con la muleta y mi cuerpo que a otro tipo de bailarines les resultaría imposible". Aprendió inglés y logró dos licenciaturas, en Teatro y Filología Hispánica. Empezó a bailar y conoció al actor de teatro Mark Swetz, con el que comparte su vida y con quien decidió formar la compañía Y. Ha bailado junto a Mikhail Baryshnikov en el Centro Kennedy y fue galardonada en Estados Unidos con el Premio Isadora Duncan al mejor dúo, junto a Jacques Poulin-Denis.

Nadia Adame vive en Londres y puntualmente se traslada a España para realizar talleres de danza creativa integrada, como los que ha dirigido en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo o en los hospitales Doce de Octubre y Niño Jesús de Madrid, organizados por el Teatro Real en colaboración con la Fundación SaludArte. "Cuando logras la sonrisa de un niño que inicialmente no quiere moverse y ves que sus manos comienzan a danzar sabes que has logrado lo que pretendías".

No ha sido fácil la vida de esta mujer, pero sabe que no puede ir de víctima por la vida. "Hay que salir del pozo porque si no lo haces te quedas con el vacío más absoluto. Y siempre hay alguien que va a estar peor".

La coquetería es innata a ella y por ello trata de bailar con pantalones para que no se vean los hierros de su pierna. "Si un coreógrafo me pone falda no me niego, y en la parte superior puedo salir desnuda sin ningún problema". ¿Ha soñado con unos zapatos de tacón? Sonríe, parpadea y confiesa: "No sólo he soñado con unos zapatos espectaculares en mis pies, sino que he tratado de ponérmelos, pero sé que es imposible porque no tengo estabilidad".

El séptimo. Madrid

- Pan y vino: 1,50 euros

- Tortita de camarón: 2,70.

- Parrillada de verduras: 10,50.

- Pisto manchego

y pasta: 12,50

- Zumo y melón: 3,90

Total con IVA: 33,28 euros

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de mayo de 2009

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