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Tribuna:coyuntura nacional | Economía global

Como un ciclón

Hay días en los que sería mejor no levantarse, y en la semana última hubo varios de ellos. El miércoles, el FMI nos recordaba que la economía mundial, en especial la de los países avanzados, estaba atravesando la recesión más grave desde la Segunda Guerra Mundial, lo cual ya sabíamos. Pero añadía a su diagnóstico algo nuevo, que la recuperación será lenta, pues se dan dos elementos que raramente se habían producido juntos en otras ocasiones: que a la recesión de la economía real se une una crisis financiera de proporciones descomunales y que la misma se está extendiendo como una mancha de aceite por el planeta. La crisis financiera, cuya solución es una condición sine qua non para que fluya de nuevo el crédito y se repare la confianza, va a requerir reponer enormes recursos financieros y mucho tiempo, y la globalización de la crisis impide que sea la demanda externa la que tire de los países en recesión como sucedió en otras ocasiones. La única luz de esperanza que señalaba el FMI es que probablemente los momentos peores, es decir, las mayores caída de la actividad y del comercio, ya se hayan producido en el cuarto trimestre de 2008 y en el primero del 2009. A partir de ahora las economías seguirán contrayéndose, pero a menor ritmo.

El primer trimestre, España registró un ritmo de caída del empleo del 13% en términos de anualizados

Si se mantuviese este ritmo, se destruirían dos millones y medio de puestos de trabajo a lo largo de un año

A la vez que publicaba el informe sobre la economía mundial, el FMI también daba a conocer el último informe sobre España. Éste pudo haberse escrito hace un mes o dos y en él nos daban una previsión de caída del PIB para 2009 del 1,7%. Lo curioso es que, en el momento de hacerlo público, el propio FMI ya ha revisado esta previsión y sitúa esta tasa en -3%, lo que da idea de la rapidez con la que se está deteriorando la economía. Para la media de 2010, aún la tasa seguirá siendo negativa (-0,7%), si bien, en el último trimestre de ese año ya estaremos creciendo al 0,2%. Más atención que a estas previsiones deberíamos darle a los planteamientos de política económica, que no por sabidos dejan de ser importantes. El FMI coincide con la inmensa mayoría de economistas en que España necesita reformas en los mercados de trabajo y de bienes y servicios si no quiere pasar por una etapa de muchos años de crecimiento bajo, como les ha sucedido a otros países en los últimos decenios, entre ellos, Japón, Alemania, Italia y Portugal. Les invito a que se bajen de la Web (www.crisis09.es) la propuesta para la reactivación laboral en España que firman un centenar de prestigiosos economistas académicos españoles de todo signo político

[véase también la página 23 de este número de Negocios].

Quizá el palo que nos ha dado la encuesta de población activa (EPA) del primer trimestre sirva para hacer reflexionar sobre la necesidad de estas reformas [gráfico superior izquierdo]. La destrucción de empleo respecto al trimestre anterior superó en un 50% nuestras previsiones, alcanzando 688.000 ocupados menos en términos desestacionalizados. Esto es un ritmo de caída del empleo del 13% en términos anualizados, lo que quiere decir que, si prosiguiese el ritmo, se destruirían dos millones y medio de puestos de trabajo a lo largo de un año. Cabe añadir que no es previsible que se mantenga este ritmo.

A pesar del brusco cambio en el comportamiento de la población activa, que en términos desestacionalizados se ha reducido en este trimestre en 16.000 personas, frente a aumentos medios de 164.000 en los cuatro trimestres anteriores, el paro aumentó en estos mismos términos en 672.000 personas, alcanzado la cifra de 3,86 millones, lo que supone una tasa de paro del 16,7% de la población activa (17,4% sin corregir la estacionalidad). A partir de estas cifras, las previsiones actuales de esta tasa para el conjunto de este año y el próximo (en el gráfico inferior pueden verse las del FMI) se han quedado cortas. Las nuevas apuntan a que acabemos este año en el 20% y el próximo, cerca del 22%.

También habrá que revisar las previsiones de crecimiento del PIB. Para este trimestre esperábamos en Funcas una caída interanual del 2,4%, pero podría acercarse al 3% [gráfico superior derecho]. Lo que les decía, hay días que es mejor no levantarse, eso si se vive en un búnker a prueba de ciclones, si no, te da lo mismo.

Ángel Laborda es director de coyuntura de la Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de abril de 2009