Entrevista:ALMUERZO CON... PILAR ROJO

"Para salir de juerga elegiría siempre a Rajoy"

"¿Por dónde llego antes?". Está claro que Pilar Rojo aún no domina los intrincados pasillos del Parlamento de Galicia, una metáfora del funcionamiento de la institución que ahora le toca presidir. Se ha hecho las fotos en el hemiciclo, aún debe pasar por su despacho y dirigirse después a la cafetería de la Cámara. Y ésa la conoce bien: desde que hace ocho años fue elegida diputada por el PP, no hay semana que no dé cuenta una o dos veces del económico menú de un bar poblado de parlamentarios y periodistas. Sin mamparas ni reservado alguno, debajo de una televisión que emite un capítulo de Los Simpson, la presidenta pide una pechuga a la plancha mientras el móvil no para de sonar.

La presidenta del Parlamento gallego admite que le da miedo meter la pata

Son días de agitación. El martes comienza el muy solemne debate de investidura de Alberto Núñez Feijóo como presidente de la Xunta. Se disculpa por las llamadas, y aunque aún se pierda por los pasillos, apela a su experiencia parlamentaria para explicar su ascenso a la segunda autoridad de la comunidad autónoma. "La mitad del grupo son nuevos, y eso se lo ponía más difícil", argumenta. Y así, esta ex conselleira de Fraga de 49 años, pontevedresa y amiga personal de Mariano Rajoy, comenzó a aparecer en las quinielas de sus compañeros. Hasta que recibió la llamada de Feijóo. "Al final es una cuestión de circunstancias: estás en el momento adecuado para una cosa concreta".

El día de su estreno, Rojo cometió su particular manda huevos al levantar la sesión con el "himno nacional". El lapsus lo cazó al vuelo el BNG, que celebró con sorna que una diputada del PP abrazara sus tesis sobre la condición nacional de Galicia. "Lo que me da rabia es que fuera la última palabra la que lo machacara todo", reconoce entre risas. "Al final es una anécdota. Lo peor es el intento de manipulación de algunos, pero allá ellos".

No son esos los errores que le preocupan. "A lo que tengo un poco de miedo es a meter la pata con algún comentario. Me refiero a que puedan decir: 'Usted como presidenta no debe hacer estas declaraciones políticas'. Pero entiendo que, fuera de esta casa, tengo derecho a mantener mi actividad en el partido". Como la agenda de la tarde está repleta, hay que acelerar. "¿Cuál será mi estilo? De momento, empezar a trabajar, porque hasta que no pase la investidura no me voy a poder dedicar a nada más". Sabe que más que por aciertos o por errores, se la valorará "por el manejo del reloj en los plenos", sobre todo cuando tengan la palabra los diputados de grupo. "Eso sí que es desagradecido".

Lo de su amistad con Rajoy viene de largo, de antes incluso de que el presidente del PP tapara con una barba las cicatrices de un brutal accidente de tráfico. "Sí, soy de su pandilla, cómo no se va a poder decir". Pilar Rojo rompe el mito de la circunspección de Rajoy. "En pandilla es muy divertido, es una de esas personas que elegirías siempre para un día de juerga". Nada que ver con el tipo grave y formal que ahora mismo aparece en la televisión de la cafetería. "Por eso sorprende tanto. Es muy irónico y simpático... Y le gustan las copas y la barra como al que más".

Restaurante del Parlamento de Galicia

- Una ensalada mixta.

- Una ensalada de pimientos.

- Pechuga de pollo a la plancha.

- Chuleta riojana.

- Una copa de rioja.

- Una coca-cola light.

- Leche frita.

- Dos cafés cortados.

Total: 13 euros (dos menús).

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 09 de abril de 2009.

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