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Aralar plantea el trabajo común entre 'abertzales' por una "nación soberana"

La celebración del Aberri Eguna ha espoleado a Aralar, que, crecida por su éxito en las autonómicas (ha pasado de uno a cuatro escaños), animó ayer a "la unidad de acción y el trabajo en común entre abertzales". El partido se sumará el domingo a la convocatoria del Foro de Debate Nacional, que celebrará una marcha entre Irún y Hendaya, en un Aberri Eguna conjunto con EA, la izquierda abertzale ilegalizada, los sindicatos LAB, HIRU y EHNE, y otras entidades como Bilgune Feminista, o Euskal Herriko Gazte Kontseilua.

El objetivo es apoyar la "reivindicación nacional de Euskal Herria y el derecho a ser una nación soberana", apuntó Aralar en un comunicado. El Aberri Eguna de 2009 llega, según la formación, en una situación "difícil" para el conjunto de los nacionalistas. "Por primera vez en la comunidad autónoma, las fuerzas constitucionalistas ostentan la mayoría en el Parlamento, formando un Gobierno contra la mayoría social y política abertzale. Es una consecuencia de la distorsión que han producido las ilegalizaciones y la ley de Partidos", resalta.

Para el partido que encabeza Patxi Zabaleta, la unidad y el trabajo en común entre los abertzales crean un "clima de ilusión en amplios sectores de la sociedad de Euskal Herria", algo que los votantes han "premiado" con las coaliciones Nafarroa Bai y Euskal Herria Bai. "Eso nos muestra que existe un camino a seguir. El abertzalismo va hacia delante y la clave para poder seguir avanzando está en la capacidad para unir fuerzas".

Maneras de sentir

Para que esa unidad de acción pueda cuajar, lo primero que las fuerzas nacionalistas deben reconocer es que existen diferentes maneras de "sentir y vivir el ser abertzale". "Es imprescindible que cuando se hable de la necesidad de la unidad de acción entre abertzales se tenga en cuenta la relación entre diferentes. La cuestión no es que todos piensen igual, que todos compartan por completo la misma estrategia. La clave consiste en unir fuerzas desde la diferencia", añade.

Aralar admite que "el peso de la violencia" es el punto débil del conjunto del nacionalismo. "Además de ser una vulneración inaceptable de los derechos humanos, la violencia impide la acumulación de fuerzas y supone una debilidad a la hora de reivindicar democráticamente nuestros derechos", lamenta.

Mientras, Ezker Batua reclamó la celebración de un Día de Euskadi que pueda ser compartido por nacionalistas, no nacionalistas y federalistas. Y pidió a todos los partidos que se centren en combatir la crisis económica más que en su enfrentamiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de abril de 2009