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La Eurocámara pide congelar fondos para España por el urbanismo salvaje

Una amplia mayoría apoya el devastador informe contra todas las autoridades

El Parlamento Europeo, frustrado ante los oídos sordos con que las administraciones españolas acogieron dos resoluciones contra el urbanismo salvaje en España, acompañó ayer su tercera condena con la petición de gravosas sanciones económicas: interrupción de fondos estructurales y congelación de los fondos de cohesión. La arremetida no es vinculante, pero dejó en evidencia a populares y socialistas españoles, repudiados por sus correligionarios en su intento de maquillar la imagen corrupta y mafiosa existente en la UE de quienes trafican y se benefician de los desmanes del ladrillo en España.

El devastador informe -elaborado por la verde danesa Margrete Auken- fue aprobado por el Pleno de la Eurocámara por 349 votos contra 110, con 114 abstenciones. No hubo debate porque los argumentos ya habían sido escuchados hasta la saciedad en la Comisión de Peticiones. Sólo se registró un intento a la desesperada y fallido de populares y socialistas españoles de aguar el vitriolo del documento. Cada grupo presentó una resolución alternativa, tan inaceptable en el caso de los socialistas que incluso Michael Cashman, autor de un informe previo y asociado originalmente a la de sus correligionarios españoles, anunció que se desentendía de ella y votaría el texto de Auken.

La resolución no deja títere con cabeza y si de algo peca es de exceso verbal. Leerla es un viaje a los infiernos en que se han visto atrapados decenas de miles de extranjeros sorprendidos en su buena fe por una red de corrupción dirigida al engaño y al saqueo que, por acción u omisión, implica a "todas las administraciones, central, autonómicas y locales" responsables de un "desarrollo insostenible" con gravísimas consecuencias ambientales, sociales y económicas. Una irresponsabilidad felizmente conchabada con concejales, agentes urbanizadores, promotores inmobiliarios e instituciones financieras al tanto de las irregularidades, presentes o venideras, de los proyectos urbanísticos. Remata todo el cuadro "la falta de confianza generalizada (...) frente al sistema judicial español como medio para obtener reparación y justicia".

El informe pide cambios ya pedidos infructuosamente en 2005 y 2007. Para que las autoridades se lo tomen esta vez en serio insta a la Comisión Europea y al propio Parlamento a hacer pagar a España en caso de nuevo desentendimiento. Recuerda Auken, con el amplio apoyo de sus colegas, que "la Comisión está facultada a interrumpir la provisión de fondos estructurales" a los Estados que incumplan la legislación comunitaria y que el Parlamento "puede decidir colocar en reserva fondos destinados a políticas de cohesión para persuadir a un Estado a que ponga fin a graves vulneraciones de la normativa".

PSOE y PP se culpan

La delgación socialista española criticó la amenaza de congelar fondos europeos. "Rechazamos la utilización chantajista de la posibilidad de congelación de fondos y el cuestionamiento de nuestro Estado de Derecho, así como la imposición indiscriminada de una moratoria que agrave la actual crisis", indicaron los socialistas españoles. Para el PP, todo lo ocurrido no es sino una "aberración legal".

Respondidas las críticas a la Eurocámara, populares y socialistas se navajearon luego entre sí. "Esa es la imagen de España que los socialistas llevan transmitiendo a Europa durante los últimos cinco años, cuando iniciaron la campaña para derribar al Gobierno del PP en la Comunidad Valenciana", subrayó el popular José Manuel García-Margallo en un comunicado.

Los socialistas replicaron que si en Valencia -donde comenzaron las denuncias de europeos víctimas de tropelías urbanísticas- "se hubiese cumplido la ley desde un principio, se habría evitado llegar a una situación como la actual".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de marzo de 2009

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