Elecciones 1-M | Galicia

Gallardón, el cacique y los callos gratis

Baltar llama "maricón" a un consejero en un acto con el alcalde de Madrid

En el eco del pabellón de deportes del pueblito de Melón (Ourense) aún retumbaban las palabras de Alberto Ruiz-Gallardón: "Vamos a ganar argumentando, dejando los insultos y las descalificaciones para otros". Pero José Luis Baltar, el cacique -según su propia definición- de Ourense, presidente de la diputación durante 19 años, no tiene jefes. Y menos ahora que todos los grandes del PP, desde Mariano Rajoy hasta Gallardón, le rinden pleitesía, le abrazan, le alaban y van a los pueblos que él dice con tal de que, a cambio, mueva su maquinaria electoral y su famoso carrexo (acarreo) de votos para ganar en Galicia.

Así que Baltar, muy bajito, se subió a su cajón-pedestal en cuanto acabó de hablar el alcalde y les dijo a unos 200 paisanos: "Gallardón no quiere hacer daño, hace el discurso amable. Pero alguien tiene que dar un poco de caña". Y la dio. Habló del consejero de Medio Ambiente de la Xunta, el socialista Manuel Vázquez, alias Pachi, su gran rival orensano, y se olvidó de eso que había dicho Gallardón de los insultos. "Pachi tiene miedo y ha empezado a insultarme. ¿Por qué tiene esa obsesión conmigo? No soy candidato. Además, no soy mujer. Si lo fuera, entendería que me tuviera ganas, pero como soy hombre, tengo que entender que es maricón". Luego le llamó "sinvergüenza" y dijo que "se levantó la veda; es tiempo de caza" contra los socialistas.

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En su afán por contentar a Baltar y buscar votos en Ourense, la provincia más peligrosa para el PP, porque puede perder un escaño, Gallardón participó en un acto típico de un personaje que suele recorrer las calles de su pueblo con un tambor cantando "y si no eres del PP, jódete". Cada vez que entra a un bar, Baltar invita a todos. Ayer también había invitación. Antes del acto, apareció un camión con 100 kilos de callos gallegos y mucho vino, 200 botellas.

El conductor dijo: "Lo traigo de parte del alcalde". Esto es, callos gratis a costa del Ayuntamiento para los que se acercaran a escuchar a Gallardón y Baltar. Y así lo explicaron al final: "Hay callos, pasadlo bien". Claro que Gallardón ya se había ido, a Vigo, donde triunfó en un multitudinario acto con Alberto Núñez Feijóo. ¿Y Rajoy? En un pueblo de Lugo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 26 de febrero de 2009.

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