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Moratinos promete acoger presos de Guantánamo a demanda de Clinton

El ministro pide que las "condiciones jurídicas" de los internos sean "aceptables"

España se ha comprometido ante el Gobierno de Estados Unidos a acoger a presos provenientes de la cárcel de la base militar de Guantánamo (Cuba). Así lo comunicó ayer el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, tras su primera reunión con la nueva secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton.

"Se me ha solicitado ayuda en ese drama y tragedia que son los presos de Guantánamo", dijo Moratinos en unas breves declaraciones a la prensa a las puertas del Departamento de Estado en Washington. "Estamos de acuerdo en colaborar en la acogida de algunos presos", prosiguió el ministro. Eso sí, puntualizó el jefe de la diplomacia española, "siempre y cuando las condiciones jurídicas sean aceptables".

Aunque el anuncio del cierre de Guantánamo fue recibido con satisfacción por la opinión pública mundial, de inmediato se planteó un problema logístico: ¿qué hacer con los cerca de 250 internos que todavía alberga el polémico centro de detención? Una vez deducido que la Administración norteamericana no asumiría el total de reclusos en sus prisiones, el problema llamaba a la puerta de las cancillerías occidentales, que consideraban sólo una cuestión de tiempo recibir la petición de ayuda del nuevo Gobierno americano.

En el caso de España, la demanda se produjo oficialmente ayer. Salvo eso, muy poco más trascendió. Ni cuántos presos irían a España, ni cuándo viajarían. Ambas son cuestiones difíciles de responder dado lo enrevesado del asunto. Sólo dilucidar la situación jurídica de cada uno de los reclusos llevará tiempo. Algo con lo que no cuenta en grandes dosis la Administración de Obama, para la que el reloj empezó a correr el pasado 23 de enero, cuando el presidente prometió cerrar Guantánamo en el plazo de un año.

Según la ONG británica Reprieve, "entre cuatro y seis" presos de Guantánamo, de nacionalidad tunecina y argelina, quieren ser acogidos en España.

Más allá de esta petición concreta, Moratinos aseguró que se ha abierto una "nueva etapa [en las relaciones] entre Estados Unidos y España", caracterizadas por la frialdad en el mandato de George W. Bush, que sólo recibió a Zapatero en la Casa Blanca al final de su mandato, obligado por el hecho de que el presidente español fuera uno de los asistentes a la cumbre del G-20, el 15 de noviembre.

Por eso, el interés se centraba ayer en saber cuándo recibirá Obama a Zapatero en Washington. "No he venido a hacer un calendario de visitas", zanjó Moratinos, intentando evitar que se genere una expectativa desproporcionada en torno a esta cita. Eso sí, aseguró que le consta que "Zapatero es muy bienvenido en la Casa Blanca".

La de ayer fue la primera entrevista de un ministro español con un miembro del Gobierno Obama desde que echó a andar la nueva Administración, el 20 de enero, aunque ya la semana pasada se reunieron en Miami Moratinos y el Rey con el consejero de Seguridad Nacional, el general James Jones.

Moratinos es el quinto ministro de Asuntos Exteriores europeo que se entrevista con la nueva secretaria de Estado. Le han precedido sus homólogos británico, francés, alemán y checo, este último como presidente de turno de la UE. "Nos vamos a ver en varias ocasiones más", dijo el ministro, en alusión a las próximas citas internacionales.

La primera de ellas es la conferencia para la reconstrucción de Gaza, convocada para el mes próximo en Egipto. Clinton no quiso dejar pasar la oportunidad y encargó al ministro que trasladara un saludo de Obama al Rey y a Zapatero, a los que conoce de su anterior etapa como primera dama.

Antes de su encuentro, los dos responsables de las respectivas diplomacias ya habían mantenido varias conversaciones telefónicas en una de las cuales, el 29 de enero, acordaron llamarse por sus nombres de pila, Miguel y Hillary, para "facilitar la comunicación", en palabras del ministro.

Los puentes están tendidos. Según explicó ayer Moratinos, cuya reunión con Clinton duró unos 40 minutos, la nueva etapa de las relaciones bilaterales se diseñará bajo el acuerdo tácito del quid pro quo (algo a cambio de algo). EE UU debe establecer una nueva estrategia hacia América Latina, en especial hacia Cuba -aunque Moratinos aseguró que no se habían tocado temas concretos, como el embargo- y colaborar con España en el norte de África. España abrirá sus fronteras a algunos presos de Guantánamo y tendrá mayor colaboración en el conflicto de Afganistán. De nuevo quedó por despejar cómo y cuándo lo hará. "Cuando Estados Unidos rediseñe su estrategia en Afganistán", se limitó a decir el ministro.

Las claves

- Moratinos aseguró ayer que Hillary Clinton le había solicitado "ayuda en ese drama y tragedia que son los presos de Guantánamo".

- El ministro respondió que España está dispuesta a acoger a algunos de los 250 prisioneros "siempre y cuando las condiciones jurídicas sean aceptables".

- La ONG británica Reprieve asegura que "entre cuatro y seis" presos, de nacionalidad tunecina y argelina, quieren ser acogidos en España.

- Moratinos es el quinto ministro europeo recibido por Hillary, tras los de Francia, Alemania, Reino Unido y República Checa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de febrero de 2009

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