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ELECCIONES 1-M

Quintana reprocha a Touriño que haga de "altavoz del PP"

El líder del BNG replica al PSOE que él no "se equivoca de adversario"

Uno de los compromisos con que empezó la campaña era obviar al PSOE. Como si su socio de Gobierno no existiera, el candidato del BNG va y viene por Galicia con Alberto Núñez Feijóo y el PP en el punto de mira. Pero Emilio Pérez Touriño se descolgó el domingo con alusiones claras a los nacionalistas y a sus "imposiciones", principalmente lingüísticas, y logró sacar a Anxo Quintana del guión. Le respondió en Lugo. No de forma frontal, pero con un reproche claro: el de utilizar los argumentos del Partido Popular.

"No me voy a equivocar de adversario", anunció Quintana, como dando a entender que Touriño sí lo había hecho. Ese es uno de "los dos errores" que se comprometió a no cometer en esta campaña, aclaró. El otro: "No me voy a dedicar nunca a hacer de altavoz a los argumentos del Partido Popular, que lleva toda la campaña con la mentira de que el castellano está en peligro". Quedaba claro que ésa era la segunda equivocación que imputaba al presidente de la Xunta y candidato del PSOE. La respuesta del aspirante nacionalista a las declaraciones de Touriño las suavizaba a continuación con sus elogios a la defensa del gallego realizada por la conselleira de Educación, la socialista Laura Sánchez Piñón.

Horas antes de que el candidato del PP reprochase a Touriño que intente "borrarse de la imposición del gallego" -"pero si él nombró a la conselleira de Educación y a la responsable de Política Lingüística... ¿a quién quieren engañar?"-, Quintana recordó que en Galicia "existe un único problema lingüístico", que consiste en la existencia de un idioma propio que cada vez se habla menos". "Hay miles de niños que no saben hablar gallego", lamentó el candidato nacionalista, recuperando uno de sus principales argumentos de campaña. Sólo que esta vez el destinatario no era el PP ni la organización Galicia Bilingüe, sino el PSOE de Touriño.

Que el candidato estaba molesto con su socio de Gobierno quedó claro desde el primer momento.Después de visitar un piso rehabilitado por la Xunta y puesto en alquiler subvencionado, un periodista le preguntó por las posibilidades de su partido en la provincia. Aunque no venía a cuento, Quintana adelantó su "extrañeza" por la atención que está suscitando el BNG "en las demás fuerzas políticas". "Mientras nosotros nos dedicamos a hacer propuestas, parece que el resto se dedica a hablar de nosotros. Es un acicate y un honor; debemos de estar que nos salimos", bromeó el candidato nacionalista a la Presidencia.

Con sus alusiones al PSOE y a Touriño, se desviaba Quintana de su compromiso de identificar al PP como único rival político, aunque en ningún caso, aclaró, rompía un "pacto tácito" de no agresión entre los socios del Gobierno. "No hay tal pacto, porque en realidad no hace falta. Cada uno defiende su programa y tiene su propia estrategia electoral", manifestó. ¿Se equivoca Touriño al hablar así del BNG? "No soy quién para decirle lo que tiene que hacer o dejar de hacer". Quedaba claro que Quintana no estaba dispuesto a ir más allá.

Cuando Quintana dice que todos los candidatos hablan del BNG se refería también a Feijóo y su invitación a denunciar a la Xunta a los dependientes que no cobran sus ayudas. "Está muy bien que lo hagan, porque ahora tienen un derecho reconocido a recibir sus prestaciones. Con el PP, en cambio, los dependientes simplemente no existían", manifestó. No es un asunto con el que se sienta incómodo el candidato del BNG el de los dependientes, de forma que, puesto que Feijóo le servía la pelota, fue a rematarla: "Ya hay 13.000 dependientes en Galicia que cobran algún tipo de prestación, y el objetivo claro es que, al final de la próxima legislatura, la cobren todos los que la tienen reconocida por ley".

Protesta en Ferrol

En Ferrol, por la noche, Quintana experimentó las paradojas de la política. Le esperaba un teatro Jofre lleno a reventar y entregado a la causa, pero también medio centenar de personas con silbatos y cacerolas, que hicieron sonar a su llegada en protesta por el Plan Sectorial de la Consellería de Vivenda. Frente a ellos, decenas de simpatizantes del BNG les hicieron frente a empujones.

Superado el mal trago, el candidato reivindicó el "cambio histórico" en la Xunta. "¿Cómo que no hubo cambios: profundos y transformadores", defendió. Quintana invitó a los gallegos a votar al BNG "para derrotar al caciquismo" y afirmó que quedarse en casa el 1 de marzo es tanto como "traicionar al país".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de febrero de 2009