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Reportaje:Ida de los octavos de la Liga de Campeones

A la espera de Kun

El Atlético se mide al Oporto en una eliminatoria igualada y confiado en que Agüero resucite

Hace diez partidos que el Atlético no levanta cabeza. Seis derrotas, tres empates y una sola victoria ha cosechado en 2009, un año que se ha llevado por delante, además de a Javier Aguirre, cualquier signo de grandeza en el equipo, despedido en la Liga de los puestos que dan acceso a Europa. Pero el año también se ha llevado el acierto (y el fútbol) del gran gurú de la plantilla, del Kun Agüero, a quien hoy iluminarán todos los focos a la espera de que resucite. Un gol adorna a Agüero en los diez últimos partidos, una minucia para un futbolista obligado a marcar diferencias.

Distinta era la vida de Agüero y del equipo hace dos meses, cuando el bombo lo emparejó con el Oporto. Era el portugués el rival favorito, el que todos deseaban en los octavos de final. El Atlético regateó a cocos del tipo Manchester United, Juventus o Bayern y sus dirigentes, con Enrique Cerezo a la cabeza, apenas disimularon un gesto de satisfacción, por mucho que de puertas afuera hablaran de la dificultad del rival, de su condición de doble campeón de Europa y decenas de tópicos por el estilo. Eran tiempos en los que el Oporto no acababa de arrancar en el campeonato portugués, en el que era superado por el Benfica, el Sporting de Lisboa e incluso el modestísimo Leixões, mientras el Atlético mostraba una racha deslumbrante, acumulando hasta 15 partidos consecutivos sin perder. Pero, en cuestión de días, el mapa cambió de manera significativa. El Oporto, que había comenzado la temporada con tres bajas que le costó cubrir, Quaresma, Bowsinga y el ahora rojiblanco Assunção, comenzó a remontar, amparado en una más que decente trayectoria en la Champions, en la que acabó primero de grupo por delante del Dinamo de Kiev, el Fenerbahçe y el mismísimo Arsenal. También vivió una feliz primera fase el Atlético, que fue segundo en su grupo superando al PSV y el Marsella y sólo por detrás de un Liverpool que fue incapaz de ganarle en sus dos enfrentamientos. Pero todo dio un vuelco con el nuevo año.

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Diez partidos lleva disputados el Atlético en 2009 y el balance no puede ser más desolador, con una sola victoria, la lograda en Huelva el día que Abel debutaba en el banquillo. El periplo del Oporto es radicalmente distinto. Lleva 12 partidos de Liga invicto, con nueve victorias y tres empates, lo que le ha permitido no sólo ascender hasta el liderato, sino mantenerse en él con cierto desahogo, a cuatro puntos como tiene a sus dos grandes rivales, Benfica y Sporting de Lisboa.

La última vez que el Atlético se encontró en una parecida fue en 1997. Entonces se plantó en cuartos de final y ahí fue superado por el Ajax, 1-1 y 2-3 en el Calderón. Fue el tercer partido de Copa de Europa perdido en su estadio de los 26 que ha disputado. Desde entonces, el club ha vivido un calvario, con descenso a Segunda incluido, y sólo la pasada temporada fue capaz de alcanzar la Liga de Campeones, torneo del que el Oporto es un habitual. Desde que rige el nuevo formato, ha estado presente en 13 de las 16 ediciones, las mismas, por ejemplo, que el Manchester. Lejos queda aquel jugadón de Futre que permitió al argelino Madjer marcar de tacón (2-1 ante el Bayern, 1987), pero no tanto su segundo título, en 2004, cuando el equipo que dirigía José Mourinho y en el que actuaban, entre otros, Deco y Maniche goleó 3-0 al Monaco. Sabe el Oporto manejarse en eliminatorias de relumbrón y así lo reconocía ayer Abel: "Es un muy buen conjunto, que posee mucha solera en Europa y está acostumbrado a competir en partidos así". Pero algo distingue a un equipo de otro: "El Oporto no tiene a Agüero". Palabra de Futre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de febrero de 2009