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La red de corrupción vinculada al PP

Un pleno a cara de perro

PP y PSM se enzarzan en un cruce de acusaciones en la Asamblea

Ni micro ni nada. Hubo momentos en que no había manera de oír lo que decían sus señorías. Palmadas sobre la mesa, silbidos, bramidos ininteligibles, patadas en el suelo... Cómo estaría el ambiente ayer en el pleno de la Asamblea que las dos decenas de trabajadores de la multinacional de transporte de paquetería UPS que ocupaban la tribuna de invitados miraban lo que sucedía abajo y callaban. Y eso que estaban allí para protestar por el ERE de su empresa. El pollo ya estaba montado. Entre sus señorías.

Fue un pleno a cara de perro. Y con acusaciones gruesas, como la que hizo la portavoz del grupo socialista, Maru Menéndez, a Esperanza Aguirre. Empezó preguntando por qué no avanza la comisión que investiga la trama de espionaje: "¿No será que están ustedes ganando tiempo porque, como cada vez está más extendido el rumor, pueden estar destruyendo documentación pública?". En la bancada popular, sorpresa y un clamor: "Buuu".

"Ustedes pueden estar destruyendo papeles", sugirió la socialista Menéndez

"O lo retira o tendrá que retirarlo en los tribunales", amenazó Aguirre

Socialistas e IU denunciaron por la mañana la "censura" del PP por negarles documentación imprescindible para investigar el espionaje en Madrid, informa Vera Gutiérrez Calvo. Menéndez anunció antes del pleno que pedirá amparo al Constitucional si la Asamblea persiste en su negativa a aportar más de la mitad de la documentación pedida por la oposición.

"Cada vez está más claro que el PP tiene muchas cosas que ocultar", dijo Menéndez, que calificó la actitud de los populares de "oscurantista". Inés Sabanés, de IU, se sumó a la protesta, aunque subrayó que mientras haya "una mínima posibilidad de seguir trabajando y el blindaje no sea ya total", su grupo no dará "ni una sola razón para que se bombardee la comisión".

Ya en el pleno, Aguirre respondió a la portavoz socialista: "Nos ha imputado un delito. O lo retira... o tendrá que retirarlo en los tribunales". Lo siguiente fue devolver el golpe. Con ironía. "Me ha sorprendido gratamente que sea la primera socialista que se preocupa por la utilización partidista de las instituciones", empezó. "Justamente en la semana en que nos hemos enterado de que el Poder Judicial y el Gobierno van juntos de cacería". Aguirre, ya lanzada, narró la secuencia completa de los hechos con una sonrisa: "Justo la semana en la que el juez pretende acusar al principal partido de la oposición de estar detrás de una trama de corrupción se va de fin de semana, deja detenidos en los calabozos y se va con el ministro de Justicia".

Era el turno de la bancada socialista: "Buuu", exclamaron los diputados. Unos minutos antes, los representantes de IU se habían levantado de sus escaños y habían mostrado carteles donde se leía: "¡Censura política, no!" y "Los madrileños quieren saber". Llegó un punto en que la presidenta de la Cámara, Elvira Rodríguez, tuvo que poner orden: "Con esta animación no hay manera de continuar", soplaba.

Las acusaciones cruzadas no acabaron ahí. Aguirre aprovechó para desempolvar supuestos escándalos, algo "corriente", dijo, entre los socialistas: del mitin de Tomás Gómez en un coche de policía, al avión privado de Zapatero "para ir de compras a Londres". En el orden del día no había ni rastro de espías, comisiones de investigación o tramas corruptas. Pero la actualidad mandaba. Menéndez recordó las dos destituciones que ha provocado de momento el escándalo de corrupción. "Se denuncian los unos a los otros, se chantajean unos a otros, echan a su alcalde, pero le dejan que continúe como concejal; cesan ustedes a su consejero, pero le dejan que siga como diputado. Explíquenoslo porque no lo entendemos ni nosotros ni ningún madrileño". El ya ex consejero Alberto López Viejo, asistió al pleno, muy serio, pero se marchó pronto. No quiso hablar con la prensa.

Mientras, la Asamblea seguía trabajando. Se comentaba, a pregunta de Izquierda Unida, la propuesta de los empresarios madrileños de abaratar el despido, "sensata y eficaz", según Aguirre. Su respuesta soliviantó a la portavoz de IU, Inés Sabanés. "Con todo lo que está pasando, salir aquí, con todo el desparpajo y toda la cara del mundo, a decir que lo que hay que hacer es abaratar el despido, me parece el colmo de la provocación", aseguró después en el pasillo.

Hubo más acusaciones. Como la del consejero de Presidencia, Justicia e Interior, Francisco Granados, que tachó a la delegada del Gobierno en Madrid, Soledad Mestre, de "irresponsable" por admitir que va a aumentar la delincuencia este año por la crisis económica y el desempleo.

Entre papeles en destrucción y cacerías, en el pleno de ayer se contestaron 14 preguntas, comparecieron dos consejeras, se presentó una moción y se votaron dos proposiciones de ley. Pero al final se hablaba de lo mismo que al principio: la comisión de investigación que no avanza -debe finalizar el 31 de marzo-, espías y corrupción.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de febrero de 2009