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Reportaje:

Por un método de gaita en francés

Un grupo de galos sin vínculos con Galicia fundan una federación nacional para defender la música y la cultura gallega en el país vecino

En octubre, Christophe Bertandeau estaba pasando "una época muy mala". Tanto, que en los "momentos más bajos" estuvo tentado de aparcar para siempre sus proyectos. El estudio sobre la gaita gallega que escribe en francés por las tardes, cuando sale del banco; las conferencias sobre la cornamusa que va dando aquí y allá; el cargo de presidente del colectivo que montó en 2007 para defender y promover la música y la cultura gallega en Francia. En el número 12 de la rue des poètes de Saintes, una localidad al norte de Burdeos, está la sede de la Federation Française des Sonneurs de Gaitas et de la Culture Galicienne Os Galaicos. Es allí donde vive Bertandeau, que cuando viene a España prefiere que le llamen Cristóbal. Los 40 miembros que integran Os Galaicos, sin embargo, se hallan desperdigados por todo el país y se citan por internet. Por las venas de la mayoría no corre ni gota de sangre gallega, no son "galiciens de sang", sino "d'âme, de coeur, de passions", y dedican unas cuantas horas al día a dar "alma" y "corazón" por esta "pasión".

No son "gallegos de sangre", sino "de alma, de corazón, de pasiones"

Cuando se fundó el colectivo, Cristina Pato se ofreció para amadrinarlo

El primer grupo francés de música folk gallega se llamará Noite das Meigas

Reconocen que Carlos Núñez tiene buena parte de culpa. Quién iba a pensar que unos franceses marcados como todos sus compatriotas por el tópico del chovinismo iban a gastar energías en difundir las partituras, los grupos, los discos y la manera de hacer de los luthiers gallegos, pero llegó el vigués al festival de Lorient, alguien dijo que era el Jimmy Hendrix de la gaita y la música gallega se puso de moda entre los que ya compraban folk bretón o irlandés. Bertandeau, por ejemplo, tocaba por entonces la gaita escocesa. Y quedó "enamorado", "como todos los que la escuchan", de la "música llena de alegría" que se hacía al final del Camino de Santiago, un camino que hasta entonces era el único motivo que había despertado el interés por Galicia de los franceses. Su primera gaita gallega la tuvo después de asistir al Festival Internacional de Luthiers de St. Chartier. Se hizo amigo del fabricante de Carballo Francisco Calvo Regueiro, y empezó a representar sus instrumentos al norte de los Pirineos.

Bertandeau y Richard Bagno, otro francés prendado de lo gallego, decidieron en verano de 2005 que había que organizarse y dos años después consiguieron hacerlo, amadrinados desde el principio por Cristina Pato. Ahora Os Galaicos tienen una tropa de padrinos: además de Pato, están Daniel Bellón, Anxo Lorenzo, Mutenrohi, Luar na Lubre y la banda Xarabal. El último día de este año los llamó, para ofrecerles su apoyo, Susana Seivane.

Los franceses también se han aliado con los dos centros gallegos de París y el otro que hay en Marsella. Tienen una web (www.os-galaicos.com) en francés que poco a poco van traduciendo al castellano. Al abrirla, también aparece la opción de consulta en gallego, pero de momento no han conseguido que nadie se ofrezca para traducirla. Necesitan traducir, además, sus estatutos. Es el requisito que les pone la Xunta para darles alguna ayuda y facilitarles profesores, porque ellos quieren organizar cursos allá. Cada vez hay más gente que se pone en contacto con Os Galaicos para pedirles partituras, discos que la Fnac no tiene y algún método de gaita en francés. De momento sólo les pueden facilitar libros en gallego, y esperan como agua de mayo el nuevo texto didáctico que prepara Bellón. En cuanto se publique, lo traducirán a su lengua.

En Francia hay 30 tipos de gaita, pero ellos prefieren la gallega. "No hace falta tener raíces para amar una tierra. Las raíces se echan donde uno quiere", sentencia Bertandeau. Aunque los bretones, el único pueblo galo que conservó su cultura celta, los miren "con recelo", siguen adelante, y montan un puesto con banderas y libros gallegos en todo festival al que pueden asistir. Ahora sueñan con hacer, aunque sólo sea por un día, una banda con sus padrinos. Y mientras preparan su participación en la Semana Gallega de París, del 10 al 17 de mayo, están formando el primer grupo francés de música gallega. "Se va a llamar Noite das Meigas", cuenta Cristóbal orgulloso. El debú será en julio, y estará con ellos Mutenrohi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de enero de 2009