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Reportaje:

Diario de un superviviente

Un documental articula la exposición introspectiva de Alberto García-Alix

Si el arte tiene algo que ver con la emoción, la belleza y la verdad, el documental De donde no se vuelve, realizado por Alberto García-Alix (León, 1956), es una obra maestra. En 40 minutos, el fotógrafo realiza un recorrido sincero y arriesgado por toda una obra vinculada a los momentos más importantes de su vida. Ese documental es la pieza angular de la exposición "introspectiva" que hasta el 14 de febrero se puede ver en el Museo Reina Sofía (www.museoreinasofia.es).

La exposición reúne obras realizadas entre 1976 y 2008 (la mayor parte inéditas), en las que se mezclan imágenes de diferentes épocas y formatos. El artista, Alberto García-Alix, es el responsable de la selección de todo el material que se exhibe, una colección de fotografías en las que predominan los autorretratos del artista. Y ello no es por razones de narcisismo o protagonismo. "No he querido una exposición retrospectiva ni antológica. Es una introspectiva porque a partir de lo que se expone, casi 200 fotografías, hablo de mí mismo. Me seducía la idea de presentar mi obra a partir de fotografías que ya estaban hechas. El reto era construir visualmente toda una historia: la mía".

Manuel Borja-Villel, director del Reina Sofía, define la exposición como una suma de tensiones. "Creo que la tensión intrínseca en su obra está en la necesidad de encontrarse a sí mismo. En sus formatos cuadrados con rostros en blanco y negro hay un magistral retrato de su generación". Y la generación de García-Alix es la de aquellos que en la década de los setenta y ochenta se aventuraban a participar con todo lo desconocido. En esos mundos nuevos, las drogas tuvieron un papel fundamental. Eran sinónimo de modernidad. Y, entre todas ellas, la heroína era la reina.

En la primera sala del recorrido de la exposición, una cartela advierte que las fotografías "pueden herir la sensibilidad del espectador". La verdad es más que herir, muchas de las fotografías dejan helado al visitante. Tanto las ya vistas como las nunca expuestas. Se mezclan los personajes conocidos con los anónimos: Ana Curra, el dealer, Camarón, Inés Sastre, la pareja de bickers, Fernando, Jacobo... Muchos autorretratos del autor y permanente fascinación visual por la aguja.

Pero si el recorrido por las fotografías emociona, el documental que sirve de núcleo de la muestra produce escalofríos. Tanto por su contundencia como por su absoluta sinceridad. El guión, dirección y narración son del propio García-Alix. Es un recorrido por la memoria en el que el narrador parte de un viaje a Pekín. "Por ninguna causa especial. Viajé allí por una propuesta de exposición. Me impresionó esa nueva arquitectura", cuenta el fotógrafo. "Las torres altísimas eran rascacielos cargados de nichos, algo muy fuerte de contemplar.

"'De donde no se vuelve'. Alberto García-Alix. Centro de Arte Reina Sofía. De lunes a sábado de 10.00 a 21.00. Domingo de 10.00 a 14.30.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de noviembre de 2008