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Seis años de cárcel para tres 'mossos' por torturas y lesiones a un detenido

Es la sentencia más dura contra agentes de la policía autonómica desde su despliegue

La Audiencia de Barcelona ha condenado a seis años y siete meses de cárcel a tres mossos d'esquadra por las torturas y lesiones infligidas a un rumano que fue confundido con un delincuente. Cuando se produjo la detención, Lucan P. iba acompañado de su novia, embarazada de dos meses, que también recibió un trato degradante de otros dos agentes. Uno ha sido condenado a dos años y tres meses de cárcel y otro a 2.400 euros de multa. Ésta es la sentencia más dura dictada contra los agentes de la policía autonómica catalana en los 25 años que ahora se cumplen de su despliegue.

Lucian P., de 28 años, se marchó hace cuatro meses a Rumania, donde trabaja de albañil. "No tengo ningún interés en volver", explicó ayer en conversación telefónica con EL PAÍS. Se casó con su novia y tuvieron un hijo, pero no ha olvidado lo sucedido. "Sigo pensando en lo ocurrido y cuando quedé en libertad siempre miraba para atrás", explica. Está "bastante" satisfecho con la sentencia y asegura que confiaba en la Justicia. "Por eso llegué tan lejos, aunque pasé mucho miedo en el juicio".

Es la sentencia más dura dictada contra la policía autonómica desde su despliegue

Su calvario empezó la noche del 27 de julio de 2006, cuando los cuatro policías se abalanzaron en la calle sobre él y le propinaron "reiterados golpes y puñetazos por todo el cuerpo", según la sentencia. Los agentes, que no se identificaron, le pisaron la cabeza contra el asfalto y eso suscitó la recriminación de los transeúntes. Después fue introducido en un coche patrulla conducido por Manuel Farré Muñoz y en el que viajaban los también policías Joan Salva Páez y Jordi Perisse Bresco.

La sentencia asegura que este último introdujo la pistola en la boca del detenido, exigiéndole que reconociera un robo cometido días antes en un piso de Barcelona y le amenazó con tirarlo por un barranco. "Si la juez te suelta, te podemos matar. No serás el primero", le espetó Perisse al detenido, al tiempo que le golpeaba con la pistola en la espalda, relata la sentencia.

Durante el trayecto, los agentes Sala y Farré también golpearon e insultaron "repetida e indistintamente" al detenido, que no paraba de llorar y rogaba que le dejasen de golpear porque era hemofílico. En la comisaría barcelonesa de Les Corts, siguieron los golpes, mientras la víctima advertía de que podía morir. "Más valía", le replicó un agente. Después fue desnudado, y acabó en el calabozo. Entonces, "y nunca antes", subraya la sentencia, se le leyeron sus derechos y los motivos de su detención. Allí pasó la noche, y a las 11.30 del día siguiente fue puesto en libertad, al descubrirse el error. Su novia tuvo más suerte y fue puesta en libertad aquella misma noche, aunque se resistió a la detención y sufrió diversas heridas.

Iván Fernández, abogado de la víctima, mostró ayer su satisfacción con la sentencia. El Departamento de Interior de la Generalitat de Cataluña aseguró ayer que la está analizando para decidir las medidas jurídicas y laborales que adoptará.

Otras condenas

- Audiencia de Barcelona.Tres años de cárcel para un mosso en 1997 por herir a

un delincuente en una persecución.

- Juzgado de Girona.Dos años de cárcel para cuatro agentes en 2003 por torturas a un detenido.

- Audiencia de Girona.Seis meses de cárcel por agresión a un camionero

en marzo de este año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de noviembre de 2008

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