Nieve, lluvia, fuertes vientos y frío tienen en alerta a media España

El temporal se cobra la vida de un conductor en Asturias

La nieve, el viento, la lluvia y el frío mantienen a media España en alerta. La peor cara del temporal se vio ayer en Asturias, donde un hombre de 55 años quedó sepultado en su coche bajo unos 30 metros de tierra y piedras por el desprendimiento de parte de la ladera de una montaña sobre la calzada por la que transitaba, entre las localidades de Belmonte de Miranda y Pola de Somiedo, informa Javier Cuartas.

El temporal fue también muy fuerte en las costas de Galicia, que estuvo ayer en alerta roja, la que indica riesgo extremo. Vientos de hasta 100 kilómetros por hora dificultaron la búsqueda en A Coruña de un hombre de 70 años que desapareció el pasado sábado tras salir a faenar. Casi toda la cornisa norte estaba en alerta naranja y 23 provincias, en amarilla. Según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el riesgo será menor hoy, aunque 22 provincias continuarán con algún tipo de alerta, que desaparecerá en casi toda España mañana.

El descenso de temperaturas durará hasta el viernes, según Meteorología

Ante esta situación, las comunidades de la mitad norte se han puesto en marcha para activar los dispositivos de emergencia que puedan ser necesarios.

Los riesgos se concretan en un descenso prolongado y generalizado de las temperaturas, que durará al menos hasta el viernes, así como en la posibilidad de que las precipitaciones en forma de nieve se registren en cotas bajas, de hasta 400 metros, a partir hoy. El fin de semana entrará por el norte una nueva borrasca que dejará también abundantes precipitaciones. En cuanto a las temperaturas, los valores más bajos se producirán durante las noches del miércoles y jueves, con heladas en torno a los cinco grados bajo cero en extensas zonas del interior, especialmente de la mitad norte peninsular.

Ayer eran necesarias las cadenas en una treintena de puertos de montaña, y quedó cerrado el tránsito para camiones en el de Pajares (Asturias). El fuerte viento que sopló en la cornisa cantábrica provocó que la flota quedase amarrada tanto en Galicia como en numerosos puertos de las otras comunidades costeras.

Cantabria fue una de las regiones más afectadas por el temporal. El Servicio de Emergencia tuvo que coordinar unas 40 actuaciones, en su mayoría por el fuerte viento. Las rachas influyeron decisivamente en que se produjera un desprendimiento en la A-8 a la altura de Castro Urdiales, por lo que quedó cerrada temporalmente y el tráfico fue desviado por el casco urbano.

En el País Vasco, a causa de las lluvias, el río Urumea rebasó su cauce en Hernani e inundó completamente el terreno de juego del campo de fútbol de la localidad. Los cauces del Oria y el Deba (Guipúzcoa), así como del Cadagua, Arratia y Gobela (Vizcaya) bajaban muy cerca de su límite máximo. Las precipitaciones provocaron la caída en Irún de un muro de 140 metros de longitud y siete de alto, que aplastó 12 vehículos aparcados, informa Mikel Ormazabal

Uno de los 12 vehículos aplastados por un muro en Irún.
Uno de los 12 vehículos aplastados por un muro en Irún.JESÚS URIARTE
Una quitanieves limpia una carretera en Roncesvalles (Navarra).
Una quitanieves limpia una carretera en Roncesvalles (Navarra).EFE

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 24 de noviembre de 2008.

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