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Crónica:Duodécima jornada de Liga
Crónica
Texto informativo con interpretación

Aranzubia saborea la revancha

El ex portero del Athletic, decisivo en la victoria del Deportivo al parar un penalti a Iraola

Xosé Hermida

En el puñetazo que Aranzubia propinó al aire nada más detener el penalti se agolpó una frustración acumulada durante mucho tiempo. Aquel chico que tanto prometía cuando llegó de Lezama se hundió entre los numerosos problemas del Athletic y salió por la puerta pequeña para buscar la redención en A Coruña. Anoche se cruzaba por primera vez con el equipo de su vida y probó el sabor de la revancha. Detuvo un penalti a Iraola y selló la suerte del Athletic, al que no le bastó siquiera con todo el entusiasmo que puso en la segunda parte.

Todo parecía otoñal ayer en Riazor: la noche, un escenario desangelado por la falta de público y dos equipos que han vivido días bastante mejores. La sensación se confirmó con el inicio del partido, un choque abnegado y gris con un fútbol que prometía pocas alegrías. Entre muchos esfuerzos, algún balonazo y pocas noticias más que una magnífica maniobra dentro del área del siempre picante Lafita se llegó al minuto 20. Y entonces -tenía que ser- una jugada a balón parado trajo al partido el aire fresco que tanto reclamaba. El mérito correspondió sobre todo a Verdú, que lanzó una falta llena de intención al primer palo y pilló por sorpresa a Iraizoz, cuyo apurado rechace sirvió el gol en bandeja a Zé Castro.

DEPORTIVO 3 - ATHLETIC 1

Deportivo: Aranzubia; M. Pablo, Zé Castro, Piscu, Filipe; J. Rodríguez, A. Tomás (Sergio, m. 63); Lafita (Cristian, m. 85), Verdú, Guardado; y Bodipo (Mista, m. 45). No utilizados: Fabri; Colotto, Valerón y Omar Bravo.

Athletic: Iraizoz; Iraola, Ocio, Amorebieta, Balenziaga; Orbaiz, J. Martínez; D. López (Vélez, m. 56), Garmendia (Etxeberria, m. 46), Susaeta (Del Olmo, m. 83); y Llorente. No utiliz.: Armando; Etxeitia, Gurpegi y Gabilondo.

Goles: 1-0. M. 19. Zé Castro, tras rechazar Iraizoz una falta lanzada por Verdú. 2-0. M. 43. Verdú, de penalti. 2-1. M. 71. Centro de Iraola que cabecea Javi Martínez. 3-1. M. 90. Guardado culmina un contragolpe.

Árbitro: Mejuto González. Amonestó a David López, Orbaiz, Zé Castro y Guardado.

Unos 15.000 espectadores en Riazor.

Pero el gran acontecimiento de la noche aún estaba por llegar y se hizo esperar poco. La sonrisa se le apagó al Deportivo en apenas cinco minutos por una discutible decisión arbitral que castigó con penalti un forcejeo entre Zé Castro y Llorente a la salida de un córner. Era la gran oportunidad para el Athletic, incapaz hasta entonces de ofrecer otra sensación de peligro que la que siempre presenta Llorente por su mera presencia física. Pero a Iraola se le apareció Aranzubia en una de esas acciones que hacen creer que el fútbol está gobernado por el destino.

El Depor dejó inmediatamente pasar la ocasión de meterse el partido en la maleta. Guardado madrugó una pelota a Ocio en el borde del área y luego protagonizó dos increíbles fallos consecutivos en el mano a mano con un solvente Iraizoz. Pero, a punto de enfilar el intermedio, Amorebieta hizo un monumental placaje con todo el cuerpo a Bodipo dentro del área. El árbitro fue el único que no lo vio y en socorro de su ceguera tuvo que acudir el juez de línea. Marcó Verdú a pesar de que Iraizoz le adivinó el disparo.

Tras el descanso, el Athletic compareció con la novedad de Etxeberria y órdenes estrictas de zafarrancho. Como suele ocurrir en estos casos, la desesperación hizo emerger lo mejor de los rojiblancos y convirtió a Llorente en algo más que una presencia amenazante. Dos maniobras suyas en el área pequeña devolvieron la fe al Athletic. Tampoco le faltaron ocasiones al Depor, que se acomodó a vivir al contragolpe.

La ofensiva del Athletic parecía desinflarse cuando Javi Martínez cazó un balón de cabeza en el área. Y, aunque tampoco mejoró mucho el juego rojiblanco, en la confusión de los minutos finales Aranzubia estuvo a punto de estropear su noche. Falló un despeje en medio de un caos de jugadores que terminó con Llorente estrellando el balón contra un compañero. Otra vez el destino trabajando para la revancha de Aranzubia, redondeada en el minuto final con el gol de Guardado.

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Sobre la firma

Xosé Hermida
Es corresponsal parlamentario de EL PAÍS. Anteriormente ejerció como redactor jefe de España y delegado en Brasil y Galicia. Ha pasado también por las secciones de Deportes, Reportajes y El País Semanal. Sus primeros trabajos fueron en el diario El Correo Gallego y en la emisora Radio Galega.

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