Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Movimientos en el sector energético

La AIE exige inversiones para evitar una crisis energética

Cuatro veces Arabia Saudí. Esa es la capacidad de producción que haría falta para poder cubrir el consumo de petróleo hasta 2030, según cálculos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Y esto si el gasto de crudo se mantuviera hasta entonces plano. Porque, aunque no aumentara la demanda (y de hecho el organismo calcula que crecerá menos de lo previsto otros años), lo que sí seguirá aumentando es la dificultad de producción de los yacimientos actuales. Para evitar un colapso, la AIG exigió ayer inversiones y una revolución energética.

En el informe que han elaborado, la AIG prevé un escenario de referencia donde la demanda mundial de energía aumentará un 1,6% anual de media entre 2006 y 2030, desde los 85 millones de barriles diarios actuales a 106 millones. Se acumulará así un incremento del 45%, menos de lo previsto el año pasado, especialmente por los efectos de la ralentización económica mundial y los mayores precios de la energía. Pese a los malos vaticinios, el brent, petróleo de referencia en Europa, reaccionó al anuncio de rebaja de consumo, y cayó más del 6%, hasta los 52,3 dólares por barril (41,86 euros).

"Pese a que toda la atención se centra en el incremento de la demanda, las tasas de descenso son mucho más importantes a la hora de determinar el volumen de inversiones necesarias", explicó ayer el director ejecutivo de la agencia dependiente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Nobuo Tanaka.

Revolución energética

El análisis que dio a conocer ayer en Londres el organismo, insiste en la necesidad de acometer hasta 2030 inversiones en el incremento del suministro energético por importe de 26,3 billones de dólares (21 billones de euros), lo que supone más de un billón de dólares anuales (800.000 millones de euros) con el fin de evitar una crisis de suministro que podría asfixiar la recuperación de la economía.

"No podemos permitir que la crisis económica y financiera retrase la adopción de medidas necesarias de manera urgente para garantizar el suministro energético y frenar las emisiones de gases de efecto invernadero. Debemos comenzar una revolución energética global", aseguró Nobuo Tanaka. El informe destaca además el rápido crecimiento de las energías renovables.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de noviembre de 2008