Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Portos retira de su plan las marinas rechazadas por los ayuntamientos

El ente autonómico admite "razones políticas" para modificar el proyecto

La Consellería de Política Territorial ha aplicado pomada a su Plan de Puertos Deportivos, que prevé pasar de las 11.658 amarres actuales a 32.000 en el plazo de 12 años. El proyecto del ente Portos de Galicia, que depende del departamento que dirige María José Caride, provocó un fuerte rechazo en numerosos ayuntamientos de las Rías Baixas, principalmente en la de Vigo. También fueron muchas las asociaciones vecinales y ecologistas que se posicionaron en contra del plan, que tachan de agresivo. Ante esta situación, Portos ha optado por aceptar muchas de las alegaciones. En el caso de las formuladas por los ayuntamientos, prácticamente todas.

El plan contó con 134 alegaciones, a las que hay que sumar alrededor de otras 70 que se presentaron fuera de plazo. El presidente del organismo, Jacinto Parga, apela a razones "políticas" para justificar las alegaciones aceptadas. Al calmar los recelos de los ayuntamientos, la consellería evita abrir una polémica en vísperas de las elecciones autonomicas. La explicación de Portos de Galicia también hace referencia a la "imposibilidad" de llevar a cabo los planes de Portos de Galicia sin la colaboración de los ayuntamientos.

Suprimidos los puertos de Baiona, Cangas, Moaña, Bueu y Redondela

El ente de Política Territorial renuncia casi totalmente a sus planes en Redondela, Cangas, Moaña y Baiona, los ayuntamientos de la ría de Vigo cuyas corporaciones se manifestaron claramente en contra de los planes de la consellería. En el caso de Cangas, el cambio de planes afecta al proyecto Marina Atlántica, con la firma de Norman Foster y una previsión de 420 amarres, que cuenta con la oposición del gobierno local cangués. "En ese caso, lo que hacemos es supeditar el proyecto a lo que diga la justicia: si los jueces deciden que no se puede hacer, no podemos más que acatarlo", explica Jacinto Parga.

Una vez cerrado el período de alegaciones, Portos está clasificando las alegaciones. El informe definitivo se presentará el 15 de noviembre, aunque el primer filtro a las reclamaciones de ayuntamientos y particulares ya ha sido aplicado. Como resultado, el número de plazas de amarre previsto se reduce notablemente, sobre todo a largo plazo. No tanto en la primera fase del plan, hasta 2015, ya que Portos ha optado por reemplazar en ese período muchas de las plazas eliminadas por otras inicialmente previstas para el plazo final del proyecto.

Este cambio en la planificación ha sido posible porque muchas de las alegaciones a las previsiones del proyecto para la zona de la Costa de la Morte van en un sentido distinto del de la ría de Vigo. "En el norte, la mayoría de las peticiones son para que adelantemos los plazos", afirma el presidente de Portos. Un tercer grupo sería el de las alegaciones que pretenden "cuestiones muy concretas", mayoritariamente técnicas. Este tipo de reclamaciones abundan en la Mariña lucense y en la zona de A Coruña y Ferrol. A todas ellas hay que sumar alegaciones genéricas, que se oponen al plan en sí mismo. "Estas se rechazarán todas, porque si algo está claro es la necesidad de planificar la expansión de la náutica deportiva en Galicia", precisa Parga.

Las alegaciones que mayor preocupación causaron en Política Territorial son las de los ayuntamientos, avaladas en la mayoría de los casos por acuerdos unánimes de las respectivas corporaciones municipales. La consideración de Portos es que la colaboración de los ayuntamientos no sólo es aconsejable, sino imprescindible. "Un puerto deportivo necesita instalaciones en tierra, y si no contamos con el respaldo de la planificación urbanística municipal, no tenemos nada que hacer", resume Parga. En Bueu, donde el alcalde tachó de "excesivas" las previsiones del plan, Portos ha rebajado las plazas previstas. En Vigo, mientras, se supeditan a proyectos como el de Jean Nouvel para la zona central o el de la Ciudad del Mar en la antigua ETEA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de noviembre de 2008