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Sienna Miller se siente perseguida

La actriz demanda a una agencia de prensa por "una campaña de hostigamiento"

Ya sea saliendo a la compra en su barrio londinense de Maida Vale, poniendo gasolina en una estación de Malibú o incluso paseando al perro en un parque en compañía de su madre. Cualquier mínimo gesto que protagonice Sienna Miller viene siendo objeto de una persecución implacable por parte de los paparazzi.

La actriz y modelo de 26 años, nacida en EE UU aunque británica de adopción, ha decidido pasar al contraataque presentando una demanda para poner coto a lo que califica de "campaña de hostigamiento".

La acción legal reclama daños y perjuicios a una de las principales agencias especializadas en la caza de famosos, Big Pictures (UK), fundada por el australiano Darryn Lyons, autor en su día de las fotos que confirmaron el noviazgo de Lady Di y Dodi Al Fayed a bordo de un yate.

Una victoria en ese pleito -cuya audiencia preliminar se celebró el pasado jueves en un tribunal de Londres- podría abrir la vía a una cascada de acciones similares por parte de famosos que alegan sufrir el mismo acoso.

Los abogados de Miller quieren amparar su caso en las leyes de protección contra el hostigamiento aprobadas por el Reino Unido en 1997. Para ello esgrimen las peligrosas persecuciones al volante que ha sufrido su cliente a manos de los fotógrafos, junto a otros episodios de agresiones físicas y verbales. También consideran "una grave violación de sus derechos" la difusión de fotografías robadas en momentos "íntimos", entre ellas unas imágenes de la actriz hablando por teléfono en top-less o las de sus vacaciones con un colega del mundillo, Baltasar Getty, miembro de la opulenta dinastía, casado y padre de cuatro hijos.

A pesar de su juventud, Miller cuenta con una dilatada carrera cinematográfica a sus espaldas, aunque su fama se cimentó sobre todo a raíz de su antigua relación con el actor Jude Law, quien acabara presentándole disculpas públicas tras revelar un tabloide que la engañaba con la niñera de sus hijos.

Desde entonces le han llovido los trabajos, avalados por un innegable talento como actriz, y por un atractivo y personal sentido de la moda que le ha procurado jugosos contratos en el mundo de la publicidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de noviembre de 2008