Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Series

'¡A ver si llego!' le echa humor a la crisis

En la nueva serie del productor y director José Luis Moreno, el malo malísimo es un constructor. Y los protagonistas, una carnicera, una frutera y un chino con una tienda ambulante a los que une una faena eterna: burlar los números rojos a fin de mes. ¡A ver si llego! es la tercera ficción que Moreno produce para Telecinco después de La que se avecina y Escenas de matrimonio. Ya se está rodando y se comenzará a emitir durante el primer trimestre de 2009. El popular productor recreará una vez más en cartón piedra lo que a la audiencia le sucede todos los días. "Si sigo pegado a lo cotidiano es porque las sensaciones más fuertes de mi vida las he tenido a través de la gente normal", aseguró. Pero advierte de que no va a permitir que la realidad le amargue la serie. "Va a ser cómica y amable".

En el reparto hay caras conocidas como Miriam Díaz Aroca, Neus Asensi, Manuel Manquiña, Tina Sainz o Ricard Borrás, que hará de constructor. Díaz Aroca interpretará a Pepa, una carnicera cuarentona, coqueta y pícara cuya vida le ha impedido gastar el tiempo en buscar marido. "Es un papel que nunca he hecho, me atrae porque es un registro nuevo". Neus Asensi es Amparo, una chica "gastona, fresca y manipuladora", en palabras de la propia actriz, que rivaliza con Pepa por el amor y la tarjeta de crédito de su ex marido, el pescadero.

Asensi aseguró que lo mejor de la serie es que "no cae en estereotipos. Los personajes son gente de barrio, pero no son chabacanos. Amparo es manipuladora pero, a la vez, una mujer tierna y llena de matices". Moreno codirigirá la serie junto con el cineasta colombiano Sergio Cabrera (La estrategia del caracol). Según Moreno, será "una ficción muy cuidada, rodada como el cine".

"Moreno me propuso este proyecto cuando tan sólo estaba explotando la burbuja inmobiliaria", explicó Paolo Basile, consejero delegado de Telecinco, en la presentación. "Por aquel entonces ni siquiera imaginábamos que Lehman Brothers podría llegar a quebrar. De alguna manera y sin saberlo nos estábamos anticipando a lo que hoy es una realidad dramática. Ahora tendremos que empezar a pensar en hacer otra para los tiempos de bonanza".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de octubre de 2008