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Reino Unido pierde 164.000 empleos y sufre la mayor alza del paro en 17 años

El número de parados en Reino Unido ha aumentado en 164.000 personas durante el tercer trimestre del año. Se trata del mayor aumento registrado en 17 años, elevando la cifra total hasta los 1,79 millones. En este mismo trimestre se destruyeron 122.000 empleos, la caída más pronunciada desde 1993. Los analistas temen que en Navidad el número de parados alcance los dos millones de personas.

El número de personas que se benefician del seguro de desempleo creció por octavo mes consecutivo y la tasa de paro registrado creció en medio punto hasta alcanzar el 5,7%, la más alta desde principios de 2000.

Son datos negativos de la economía real que se unen a otros conocidos estos días. La inflación ha llegado ya al 5,2%, aunque se espera que empiece a bajar a partir de ahora debido a la caída del precio del crudo. Y se acelera el hundimiento del precio de la vivienda, a una tasa anual del 13,3% en el mes de septiembre.

Por otra parte, los tres bancos que van a dar entrada al Estado en su capital dentro del gigantesco plan de rescate impulsado por Gordon Brown negociaban ayer una serie de detalles sobre el acuerdo. Dos son los aspectos más polémicos: la obligación de mantener la concesión de créditos e hipotecas en el nivel del ejercicio pasado y la prohibición de repartir dividendos hasta que el Estado haya recuperado la totalidad del capital que invertirá en acciones preferentes.

Según los bancos, esa condición está detrás de la continuada caída en bolsa de las acciones de RBS, Lloyd's TSB y HBOS desde que se aprobó el plan de rescate. Parece imponerse la tesis de que una interpretación del acuerdo más favorable a los bancos consistiría en congelar los dividendos durante un año, pero dejar en manos del Gobierno la posibilidad de levantar luego esa restricción si la situación de las entidades lo permite, con independencia de qué ocurra con las acciones preferentes.

Los bancos creen que, sin la posibilidad de recibir dividendos en el horizonte, los potenciales inversores no van a querer suscribir nuevas emisiones de acciones y será el Estado el que tendrá que asumir casi la totalidad del plan de recapitalización de los bancos, que supera los 50.000 millones de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de octubre de 2008