Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:Fase clasificatoria para el Mundial de Suráfrica 2010

Noche de altibajos

España gana a Estonia gracias a la clase de Xavi y al acierto goleador de Juanito y Puyol

España tuvo sus altibajos en Tallin en un partido que liquidó gracias a la clase de Xavi y al acierto de sus dos centrales, Juanito y Puyol, que marcaron un gol cada uno, ambos tras faltas laterales enviadas exquisitamente por el mejor jugador de la pasada Eurocopa y un firme candidato al Balón de Oro si el fútbol pesara más que otros elementos mediáticos en este tipo de galardones, que no es el caso.

Ahora que han empezado a gotear los premios individuales, la competencia es tremenda entre los jugadores españoles. Y es trabajo de Vicente del Bosque canalizar esa rivalidad en beneficio del equipo. No es fácil, pero al entrenador salmantino le sobra mano izquierda para ello.

Sin olvidar anoche otra actuación impecable de Casillas, también candidato al Balón de Oro, que superó con un par de intervenciones muy valientes las acometidas de los estonios y evitó que el cuadro báltico se creciera en los momentos decisivos.

ESTONIA 0- ESPAÑA 3

Estonia: Londak; Jaager, Barengrub, Piiroja, Kruglov; Dmitrijev, Vunk; Kink (Purje, m. 59), Vassilijev, Lindpere (Klavan, m. 75); y Voskoboinikov (Saag, m. 74). No utilizados: Kotenko; Sisov, Zenjov y Rahn.

España: Casillas, Sergio Ramos (Iraola, m. 53), Puyol, Juanito, Capdevila; Xabi Alonso; Cazorla, Xavi, Iniesta (Riera, m. 79); Villa (Cesc, m. 70) y Torres. No utilizados: Reina; Albiol, Senna y Güiza.

Goles: 0-1. M. 33. Juanito peina una falta lanzada desde la izquierda por Xavi. 0-2. M. 38. Villa, de penalti. 0-3. M. 69. Puyol remacha desde el área pequeña un balón cabeceado por Torres al larguero.

Árbitro: Jonas Eriksson (Suecia). Amonestó a Kink, Piiroja e Iraola.

Unos 9.000 espectadores en Le Coq Arena.

Los aficionados locales contemplaban boquiabiertos las acciones del medio

España concedió más ocasiones de las esperadas ante un rival tan menor. Y, con la novedad de Xabi Alonso en el eje en vez de Senna, al centro del campo le faltó la coordinación de otras veces. Apuntes a tener en cuenta para el próximo encuentro, ante Bélgica, un adversario de más enjundia, el miércoles en Bruselas.

Tardó España en engrasarse media hora. Lo que le costó a Xavi encontrar espacios entre una defensa abundante y fogosa. Tocó cientos de veces, a un lado y a otro, en corto y en largo, aquí y allá. Su protagonismo resultó abrumador. Los aficionados estonios le contemplaban boquiabiertos. ¿Se puede jugar tanto y con tanto criterio?

Hasta que Estonia perdió fuelle y Torres cazó dos de los pases de Xavi. El Niño remató flojo, pero la señal había sido enviada: el baile había comenzado.

Así lo entendió Xavi cuando fue a lanzar una falta lateral. Le pegó muy enroscado y Juanito, que había sido la novedad en la alineación, prolongó la pelota con la cabeza. A gol. Fin de la historia para Estonia, que destapó entonces todas sus carencias y, ya sí, fue arrollada por España.

Villa, muy impreciso hasta ese instante, pescó un balón perdido en el extremo derecho y su medido centro hacia Torres lo frustró el defensa Bärengrub derribando al delantero del Liverpool. El Guaje, por supuesto, acudió a por el balón. No iba a perdonar la oportunidad de acercarse al número de goles de Di Stéfano con la selección (23). Villa convirtió el penalti con un chutazo elevado y ya está a un tanto de empatar con el mito madridista, que es el quinto máximo anotador de la historia de España.

En pleno debate sobre el Balón de Oro, Casillas le sacó con el pie izquierdo un mano a mano a Voskoboinikov, el único delantero de Estonia.

A los 20 minutos, salió del banquillo Del Bosque, ligeramente irritado, con una orden a todo aquél que le quisiera oír: "¡Abran el campo!". En ese tramo inicial, a España le costó recuperar el balón y a Xabi Alonso le costó encontrar la posición.

Iniesta convirtió la banda izquierda en una autopista para España en el inicio de la segunda parte. Dio la impresión de que el combinado de Del Bosque se disponía a disfrutar. Y el entrenador español dio descanso a Sergio Ramos, mermado por una insidiosa lesión de aductores, a favor del tímido Iraola, un recién llegado a la selección.

Pero, inopinadamente, España se atrancó. Y Estonia volvió a entusiasmarse con un par de remates que desbarató el genial Casillas. "¡Calma, calma!", gritaron al unísono a sus compañeros Casillas y Puyol, incrédulos ante el sorprendente empuje del conjunto báltico.

España se dejó ir pensando en que pasara el tiempo. Hasta que Xavi se encaminó a lanzar una nueva falta lateral. Con un resultado parecido al de la primera parte. El centro lo cabeceó Torres magistralmente al larguero y el rechace lo remachó, también de cabeza, Puyol.

La estrategia le dio anoche la tranquilidad a España, a la que le espera Bélgica el próximo miércoles en Bruselas, otra pasarela para que se exhiban las estrellas españolas en su camino hacia la cita surafricana de 2010.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de octubre de 2008