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La duquesa se deja ver con su novio

Cayetana de Alba acudió a la iglesia del Cristo de los Gitanos con Alfonso Díez

Cayetana de Alba, a sus 82 años, ha decidido echar un pulso a sus hijos e incluso a su propia salud. Una semana después de que EL PAÍS conociera con detalle el estado de salud de la duquesa - padece isquemia cerebral e hidrocefalia, además de problemas para caminar-, ésta se ha dejado ver en público por primera vez con Alfonso Díez, el hombre con el que todavía espera poder casarse. La pareja acudió el pasado jueves a la iglesia del Cristo de los Gitanos en Sevilla. No fue una visita casual. Cayetana, con la complicidad de algunos de sus amigos, organizó la salida.

La duquesa llegó al templo en un coche conducido por su chófer y acompañada de Alfonso Díez. En la puerta de la iglesia les aguardaban las cámaras que desde hace días vigilan los pasos de Cayetana. A la pareja también les esperaban miembros de la hermandad. Dos de ellos llevaron casi en volandas a la duquesa hasta un banco donde se sentó. Sus torpes pasos eran vigilados atentamente por Alfonso Díez, quien se acomodó junto a ella en el primer banco del templo.

Los hijos corroboran que su madre está enferma. ella quiere casarse

Se dejaron fotografiar sin poner problemas y charlaron con los miembros de la hermandad. Después, y con la misma ayuda para desplazarse, Cayetana y su novio se montaron en un coche que les llevó de nuevo al palacio de Dueñas, la residencia sevillana de los Alba. Cayetana, según su círculo de amigos, está muy enfadada con sus hijos por hablar de su salud. De ahí, dicen, que vuelva a pensar en casarse aunque hace unas semanas lo descartó públicamente.

Alfonso y Cayetana se conocen desde hace muchos años. El hermano mayor de él era amigo de Jesús Aguirre, el segundo marido de la duquesa. Fue a las puertas de un cine de Madrid cuando se encontraron y donde quedaron para unos días después.

Desde hace meses son frecuentes sus encuentros y de ellos surgieron los planes de boda, que sólo conocían unos pocos. Una filtración puso en alerta a los hijos de Cayetana de Alba, que desconocían que su madre tuviera estos encuentros y, más aún, que preparara un enlace matrimonial. Tras una reunión familiar, la Casa de Alba emitió un comunicado en el que desmentía la boda de la pareja, pero admitía la relación.

Hace unas semanas, en la revista ¡Hola!, Cayetana explicó que no la dejaban casarse, que sus hijos se habían enfadado con ella, y les recordaba: "si ellos cambian más de pareja que yo".

Pero ahora, la duquesa escucha a otros, no a sus hijos. Por eso parece haber olvidado su compromiso de no volver a casarse. "No descarto una boda. Hay tiempo", ha dicho esta misma semana. "Cuando me empeño en algo, lo consigo", añadió.

"Todo lo publicado en EL PAÍS sobre la salud de mi madre es cierto", ha corroborado Fernando Martínez de Irujo, el cuarto hijo de la duquesa. Eugenia, la pequeña de la familia, al ser preguntada por el estado de salud de su madre, añadió: "No es nuevo lo que le sucede a mi madre".

En medio de este tira y afloja, no parece casual que Alfonso Díez, funcionario del Ministerio de Trabajo, de 58 años, con quien mantiene una relación se haya dejado ver públicamente con ella en su entorno.

Alfonso llegó a la estación del AVE de Sevilla el miércoles y allí le esperaba el chófer de la duquesa. La siguiente imagen que se pudo obtener fue la de Díez entrando en el palacio de Dueñas, donde se hospeda. Pero no fue hasta el jueves por la noche cuando la pareja se dejó ver por primera vez en público. Todo un mensaje para Carlos, Alfonso, Jacobo, Fernando, Cayetano y Eugenia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de octubre de 2008