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Miles de 'sin papeles' esperan en Nuadibú para saltar a Canarias

El centro de retención de Nuadibú, donde son recluidos los inmigrantes irregulares que las autoridades de Mauritania capturan en redadas y controles realizados en las calles y en el puerto pesquero, alberga actualmente a 620 internos, más del doble de los habituales. Es uno de los muchos síntomas que revelan cómo esa ciudad del norte del país ha vuelto a convertirse en el puerto de salida de los sin papeles africanos hacia Canarias.

"Jamás habíamos atendido a tanta gente, salvo en la crisis del Marine I", confirmó ayer por teléfono un miembro de la Cruz Roja destacado en Nuadibú. Según las ONG que trabajan con los detenidos, la saturación del centro de internamiento es sólo "la punta del iceberg" de lo que está sucediendo en Mauritania, recientemente sacudida por un golpe de Estado. Barrios enteros, como Laareighib, Cité Smin o Hairam (ahora conocida ya como "la pequeña Accra", en honor a la capital de Ghana, por el gran número de ciudadanos de ese país que se han instalado allí) están repletos de jóvenes subsaharianos. Algunos de los sin papeles llegados el lunes a Canarias contaron a los miembros de Cruz Roja que los atendieron que ellos no eran los últimos, "sino los primeros" de "muchos cientos" que están actualmente escondidos en la costa mauritana, "preparados para zarpar en los próximos días".

En Madrid, durante una intervención en el Senado, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmó que durante esta legislatura su departamento ha fletado 105 vuelos de repatriación a 13 países africanos. Rubalcaba reveló este dato al responder a una pregunta del PP sobre la fallida repatriación de 101 inmigrantes a Gambia.

El ministro se irritó cuando el senador del PP Agustín Conde le preguntó si el Gobierno pagaba sobornos a los funcionarios de los países africanos receptores de sin papeles en los vuelos de repatriación. Rubalcaba le recordó que el Gobierno de Aznar había drogado a inmigrantes para repatriarlos e insinuó que también los policías habían sido víctimas del narcótico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de octubre de 2008