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Reportaje:

Ingenio contra la crisis inmobiliaria

Una promotora recurre a particulares para impulsar las ventas de casas

El desplome de la demanda de viviendas ya se ha cobrado sus enésimas víctimas: las inmobiliarias. En los últimos meses, la red de intermediarios se ha reducido a la mitad. Algunas promotoras-constructoras comienzan a recurrir a la inventiva para sacar adelante su producto a cuenta del escaso margen de actuación de los API (agentes de propiedad inmobiliaria). Interzam, una empresa alicantina con sede social en L'Altet, ha lanzado al mercado la promoción Vende tú, en un intento "desesperado" por recolocar en el mercado sus casas. Sus responsables señalan que el 4% de comisión (unos 4.000 euros) que cobraban las agencias lo destinarán a particulares que vendan una de sus viviendas.

"Es una llamada a la ayuda, porque no conseguimos vender nada a través de inmobiliarias", explica José María de Santiago, gerente de Interzam. Esta situación es corroborada por Jesús Cosgaya, responsable de una oficina en L'Altet. "La gente tiene una psicosis que ya no entran

siquiera, a preguntar". Y no es una cuestión de precio. "Da igual que el coste de la casa sea de 30.000 euros o de 60.000, la gente sabe que los bancos ya no dan dinero", asevera Cosgaya.

El caso de L'Altet o Benidorm ilustra las dificultadas del sector que, desde 2000 y hasta 2006, creció exponencialmente al calor del auge urbanístico y que, ahora, con el pinchazo de la burbuja inmobiliaria la crisis le ha impactado de lleno. L'Altet, una pedanía dependiente del Ayuntamiento de Elche, ha visto como en los últimos meses se han extinguido la mitad de las oficinas, según confirman varias API.

Esta situación es extensiva a muchas localidades valencianas. "Con la situación crediticia actual, los bancos han recortado de manera salvaje así que no se vende nada", apunta Cosgaya.

Con el sector de intermediarios en declive (según las últimas predicciones, tres de cada diez agencias podrían cerrar en los próximos meses) las promotoras se ven abocadas a diseñar inéditas fórmulas de venta. "En los últimos cinco meses no hemos vendido nada, así que apostamos por esta iniciativa", explica De Santiago quien junto con sus dos hermanos optaron por cambiar radicalmente de estrategia. Vía correo electrónico, han desplegado su agenda, de familiares, amigos y conocidos, anunciándoles el goloso incentivo. "No funciona nada, las inmobiliarias no te llaman y creemos que lo mejor es recurrir a la gente más cercana". Dos semanas después de poner en marcha la iniciativa todavía no han conseguido comprador, aunque no pierden la esperanza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de septiembre de 2008