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11 Congreso del PSPV-PSOE

Póquer de congresos fallidos

El socialismo valenciano aborda por quinta vez la renovación de su proyecto

Los socialistas valencianos abren mañana en el Palacio de Congresos de Valencia su 11 congreso nacional en el que debatirán sobre la necesidad imperiosa de refundar su proyecto político y hallar un nuevo liderazgo. El cónclave abre sus puertas con tres aspirantes a la secretaría general del PSPV-PSOE -Jorge Alarte, Joaquim Puig y Francesc Romeu- que tendrán que demostrar que tienen como mínimo 142 avales de los 565 delegados acreditados. A la ponencia marco, dividida en tres comisiones sobre el proyecto ideológico, el modelo de sociedad y el modelo de partido, se han presentado más de 13.000 enmiendas, que una vez agrupadas han quedado reducidas a 2.812.

Leire Pajín entró en 1997 en la Ejecutiva de Romero como secretaria de jóvenes

Pla se impuso en 2000 a Ábalos, apoyado por Ferraz, por sólo diez votos

Atrás han quedado otros cuatro cónclaves cerrados en falso por distintas razones. Desde la pérdida en las elecciones autonómicas y municipales de 1995 de la Generalitat, las diputaciones, y las principales alcaldías, los socialistas valencianos han reunido un póquer de congresos fallidos. A continuación se detallan los principales elementos de las anteriores citas congresuales, claves para entender cómo afronta hoy el PSPV la revisión de su proyecto.

- 1997, el cambio que se adelantó a su tiempo. El congreso celebrado en la Universidad Politécnica de Valencia en 1997 fue el de un cambio que se adelantó a su tiempo. El ex consejero y catedrático de Universidad Joan Romero se alzó con la secretaría general por sólo tres votos de diferencia frente a la candidatura oficial auspiciada por el saliente secretario general del PSPV, Joan Lerma, y apoyada por el secretario de Organización del PSOE, Ciprià Ciscar. La hoy secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, entró como secretaria de Participación de los Jóvenes en la Ejecutiva renovadora de Joan Romero. Una militancia socialista en plena efervescencia tras las derrotas electorales de Felipe González y Joan Lerma aprobó unos estatutos revolucionarios que establecía el sistema de primarias para designar candidatos, creaba un registro de simpatizantes, reforzaba el régimen de incompatibilidades, apostaba por reforzar la autonomía del PSPV respecto al PSOE y propugnaba una revisión del proyecto ideológico y del modelo de sociedad. El congreso partió el socialismo valenciano por la mitad: los renovadores se hicieron con la Ejecutiva y los lermistas con el Comité Nacional (máximo órgano entre congresos). Las tensiones entre ambos grupos acabaron con la dimisión en la primavera de 1999 de Romero -que había ganado por poco las primarias para ser candidato autonómico-.

- 1999, el cónclave de la vergüenza y el dolor. Convocado con carácter extraordinario por el PSOE para elegir una nueva Ejecutiva en el socialismo valenciano que sustituyese a la gestora provisional, este congreso es uno de los que mayores cicatrices ha dejado en la militancia del PSPV. La incapacidad de los dirigentes para llegar a un acuerdo en torno al liderazgo de Antoni Asunción (que sustituyó a Romero como cartel electoral), Ciprià Ciscar o Joan Ignasi Pla (elegido secretario de Organización en el congreso de 1997) acabó por desesperar a los delegados. La militancia derramó lágrimas, rompió carnés y abandonó el Palacio de Congresos de Valencia. En la madrugada del domingo, un 43% de los delegados eligió una amplísima Ejecutiva de 52 miembros con Lerma (secretario de Empleo del PSOE) de presidente y Pla de secretario general. Esa misma semana el líder del PSOE, Joaquín Almunia, obligó a dimitir a Pla y a Lerma. Asunción renunció a llevar la oposición al PP en las Cortes Valencianas y volvió a su empresa.

- 2000, inflación de candidatos y el efecto ZP. La cita de Alicante se realizó con un partido conmocionado por la elección de un desconocido José Luis Rodríguez Zapatero como nuevo secretario general. Las facilidades para presentar candidatura hizo aflorar seis candidatos a la dirección del PSPV, todos ellos renovadores. Venció Pla, entonces diputado nacional, que incluyó como vicesecretario a José Luis Ábalos, que estaba apoyado por Ferraz pero perdió por 10 votos. Realizó una Ejecutiva de integración.

- 2004, el fin de las familias. El congreso de Castellón fue un espejismo provocado, entre otras razones, por la victoria de Zapatero frente a Mariano Rajoy en las generales de marzo. Pla revalidó la secretaría general con el 82% de los votos. En este congreso, el PSPV renunció a las familias, adoptó un programa copiado en gran medida del nuevo Gobierno socialista y confió a una cercana victoria electoral la renovación interna, tanto de estructura como de proyecto.

JOAN LERMA: El hombre que ha marcado la historia de la federación

Lerma dirige desde octubre de 2007 una dirección provisional -creada tras la dimisión de Joan Ignasi Pla- que ha estado ausente del debate político. Valedor de Joaquim Puig, a quien le une una estrecha amistad, Lerma ha desaparecido de la escena pública para no condicionar la candidatura de quien fue su jefe de gabinete en la Presidencia de la Generalitat. Joan Lerma es la persona que, con sus luces y sus sombras, ha marcado la historia del socialismo valenciano de los últimos 25 años, tanto en el gobierno como en la oposición. Aunque siempre ha negado la existencia del lermismo, lo cierto es que, aún a su pesar, a su alrededor se aglutina una sensibilidad del PSPV que ha sabido mantenerse al pairo de las derrotas electorales en la estructura partidaria.

CIPRIÀ CISCAR: El político que siempre confía en el poder que otorga Ferraz

El ex secretario de Organización del PSOE con Felipe González y con Joaquín Almunia ha permanecido en este proceso congresual de los socialistas valencianos en un discreto segundo plano. Con una trayectoria política tan dilatada como la de Lerma, con quien ha mantenido serias diferencias que sólo ha dejado de lado en movimientos tácticos frente a terceros, Ciscar ha optado por alinearse con las tesis de Ferraz, sede del PSOE. Miembro de la dirección de la plataforma Socialismo y Ciudadanía (vinculada a la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín), Ciscar se ha decantado por la candidatura de Jorge Alarte. Aunque tampoco oculta su simpatía por Francesc Romeu. A los dos les ha ayudado a impulsar su carrera política.

JOAN IGNASI PLA: Un dirigente que aquietó el partido pero no logró renovarlo

Joan Ignasi Pla es el último secretario general de los socialistas valencianos. Llegó hace ocho años con la bandera de la renovación bajo el brazo. Una renovación que iba acompañada de la firme voluntad de integrar a los miembros de la burocracia del partido. Sus intentos de abrir el PSPV a la sociedad y propiciar un cambio de cultura interna no cuajaron. Su consigna de renovar el partido desde el gobierno de la Generalitat se frustró tras ser derrotado por el PP en las elecciones autonómicas de 2003 y 2007. El dirigente, que dimitió en octubre del año pasado por un supuesto trato de favor, logró aquietar las disputas internas en que se hallaba enfrascada su formación política desde que perdió el gobierno autonómico en 1995, pero fracasó en su intento de modernizarlo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de septiembre de 2008

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