La crisis obliga a Sacyr a poner en venta la AP-9 y otras cuatro autopistas

La compañía de Luis del Rivero pretende hacer caja para enjugar su deuda

Las autopistas gallegas buscan comprador. Un total de 334 kilómetros repartidos entre la AP-9 Ferrol-Tui, las dos vías de peaje que unen A Coruña con Carballo y Puxeiros con Val Miñor, así como un paquete significativo de la concesionaria de la autopista entre Santiago y el Alto de Santo Domingo y la futura autovía del Barbanza, están en venta. Sacyr, que controla todas las concesiones y tiene entre sus filiales a Autopistas del Atlántico (Audasa) y Autoestradas de Galicia, ha decidido encargar a un banco de negocios la venta de su división de gestión de infraestructuras.

El grupo que preside Luis del Rivero necesita hacer caja ante una deuda que se disparó hasta los 19.000 millones de euros por la compra de un 20% de Repsol. Sacyr ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que pretende desprenderse de sus participaciones industriales, entre las que se encuentra el paquete de la petroquímica, además de otras divisiones, entre ellas Itínere, que aglutina las concesionarias de autopistas.

La compañía encargó la coordinación de la operación a la oficina en Madrid de Merryl Lynch y, en un primer momento, fijó el pasado lunes como fecha tope para recibir ofertas por el 100% de su división de infraestructuras. La delicada situación de los mercados ha provocado que el período se prolongue y pone en dificultades la búsqueda de comprador. Entre las alternativas que el grupo maneja, según fuentes del sector, están las ventas parciales, por concesiones, lo que podría facilitar la entrada en alguna de sus filiales de capital ajeno al sector de la gestión de infraestructuras.

Con Madrid y País Vasco, Galicia es uno de los mercados en los que Sacyr más se ha volcado en los últimos años. Al control del 100% de Audasa, suma otra filial, Autoestradas de Galicia, que tiene la concesión por 50 años, hasta 2045, de las autopistas que unen A Coruña con Carballo y Puxeiros con Val Miñor. También participa, con un 18,3%, en el capital de la Autopista Central Gallega SA, que tiene adjudicado el tramo Santiago-Alto de Santo Domingo (AP-5) y cuyo principal accionista es el grupo FCC.

Sacyr también construye la Autovía del Barbanza, que unirá Padrón con Ribeira, a través de una firma en la que participa en un 80% y que tiene como socio a Caixa Galicia. La concesión, a través del método de peaje en sombra, fue denunciada por el PP en los juzgados por entender que desde la Xunta se había primado la opción de la compañía presidida por Luis del Rivero. Entre los accionistas más significativos de Sacyr se encuentra el betanceiro José Manuel Loureda Mantiñán, fundador de la compañía.

Itínere tiene en Galicia unos 500 empleados, en su mayoría repartidos entre Audasa (300) y Autoestradas de Galicia (100). Desde su privatización, a la que acudió en un consorcio con Caixa Galicia y Caixanova, la concesionaria de la AP-9 no ha dejado de incrementar sus beneficios. Durante los seis primeros meses del año, los ingresos por peaje aumentaron un 4,2 %, y alcanzaron los 74,8 millones de euros.

Autopistas de Sacyr

- AP-9. Ferrol-Tui.

Audasa. Concesión hasta 2048

- AG-55. A Coruña- Carballo. Autoestradas de Galicia. Hasta 2045

- AG-47. Puxeiros- Val Miñor. Autoestradas de Galicia. Hasta 2045

- AP-53 Santiago-Alto Santo Domingo. Acega (18,3% de Sacyr). Hasta 2074

- Autovía Barbanza. Autovía del Barbanza (80% de Sacyr). Hasta 2036.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 23 de septiembre de 2008.

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