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Reportaje:

Riera jugará en Anfield

El Espanyol, que hoy debuta en la Liga, traspasa al centrocampista al Liverpool por 10 millones y a Zabaleta al Manchester City por ocho

No tiene término medio. Igual se enreda con sus piernas, hasta el punto de parecer un patoso, como despunta y dribla sin apuros a cuantos rivales le salen al paso. Es capaz de lo mejor y de lo peor. Pero no ha cuajado en el vestuario, no ha prendado a la afición y el Espanyol necesita dinero. Suficiente para que Albert Riera (Manacor, 1982) se vaya al Liverpool por cuatro temporadas.

"¡No te comportas como un amigo!", regurgitó hace una semana Rafa Benítez, técnico del Liverpool, a Paco Herrera, director deportivo del Espanyol y antiguo técnico del club británico. "Actúo en consonancia con mi trabajo, a favor de la empresa para la que trabajo", respondió sin titubeos Herrera. "¡Vale!, ¡vale!", concedió con displicencia Benítez; "trato hecho, firmamos a Riera". Para llegar hasta este punto se ha sudado tinta. Acuciado económicamente el Espanyol, tanto que se le han escurrido de las manos varios fichajes -Prödl (Werder Bremen), Cvitanich (Ajax)- o ni siquiera ha podido ofertar por no alcanzarle el dinero -Martín Cáceres (Barça), Cavani (Palermo) o Poulsen (AZ Alkmaar)-, el club sólo negoció por Riera con la idea de conseguir dinero al contado. "La cantidad se acordó rápidamente", cuentan fuentes del club: 12-13 millones. "Pero no cómo se realizaría el pago", añaden.

"No tenemos dinero", desvelan en el club blanquiazul, que aspira a fichar un central

Obcecado el Espanyol en fichar a un central -se supone que es Nicolás Pareja (Anderlecht)-, la secretaría técnica se da de bruces con la realidad cuando rebusca en el bolsillo. "No tenemos dinero", desvelan. La venta de Riera, por mucho que deje coja la banda, permite la opción de completar la zaga. "Pagamos un millón ahora, otro dentro de cinco meses y...", se arrancaba Benítez. "No Rafa... no nos interesa", le respondían desde el club. "Dos millones de inicio, y fraccionamos el resto...", insistían desde el Liverpool. "No, así no", respondían desde el Espanyol, conscientes de que tienen que abonar el 30% del traspaso al Girondins, anterior equipo de Riera. El Espanyol, finalmente, cobrará 10 millones, más dos de variables.

Hace tres años, Riera fue claro con Jean-Louis Triaud, presidente del Girondins. "Soy ambicioso. Este proyecto no me convence. Tengo ganas de volver a España", le soltó. Acabó en el Espanyol. Pero, falto de confianza, sus regates se volvieron tan previsibles como descoordinados. "¡Riera selección!", le gritaban desde la grada blanquiazul a modo de mofa. Arrinconado por Miguel Ángel Lotina, se marchó en invierno al Manchester City. "Ha sido una experiencia espectacular. He ganado en velocidad y en agresividad", resolvió a su regreso. Ya con Ernesto Valverde en el banquillo, Riera fue el efecto efervescente de la Liga, el mejor del equipo en la final de la UEFA ante el Sevilla y alcanzó la selección. Pero al final de la temporada pasada se relajó, perdió de nuevo su regate y ha forzado su salida a Anfield.

También el argentino Zabaleta se va del Espanyol después de que el Manchester City haya pagado los ocho millones que estipula la cláusula de rescisión.

Así las cosas, Tintín Márquez deberá apañárselas como pueda esta noche para el estreno liguero ante el Valladolid en Montjuïc.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de agosto de 2008