Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un pique entre niñas originó la paliza

La disputa de Colmenarejo empezó después de que la víctima defendiera a otra chica de la agresora - La autora se entregará en las próximas horas

La Guardia Civil ha identificado y está a la espera de que se entregue en las próximas horas la joven que pegó de manera salvaje a una chica ecuatoriana de 14 años, vecina de Colmenarejo (Madrid, 8.500 habitantes). La agresión se produjo la tarde del 23 de julio en un parque de la localidad y fue grabada con un teléfono móvil mientras un grupo de amigas de la atacante la jaleaba para que la matara. Las imágenes fueron colgadas en Internet. El embajador de Ecuador en España, Nicolás Issa, anunció ayer que la familia tiene previsto continuar con las acciones legales para que se diriman responsabilidades.

En las imágenes se ve cómo la atacante hace una llave y logra tirar a la víctima. Cuando ya está en el suelo, la emprende a golpes y patadas que alcanzan a la chica ecuatoriana en la cabeza, la cara y el cuerpo. La coge por los pelos y no deja de asestarle puñetazos, mientras la víctima se queda indefensa. De fondo se oyen gritos como "mátala, mátala", "dale, dale" y "písale la cabeza" por un grupo de seis chicas que animan a la agresora. Ayer aún se podía ver un rastro de sangre en los alrededores del parque.

Según fuentes del caso, la agresión se produjo después de que la víctima saliera en defensa de una chica española días antes del altercado. Se produjo un enfrentamiento entre ambas, que no pasó a mayores. Pero el día 23 por la tarde, la agresora y un grupo de amigas esperaron a la ecuatoriana a la puerta de una peluquería de la localidad. Una de ellas entró y le dijo que la estaban esperando fuera, que se iba a enterar por lo que había hecho. Instantes después, fue objeto de la agresión.

La Guardia Civil recibió la llamada de un vecino avisando de que un grupo de chicas se estaban pegando, pero, cuando acudió al lugar una patrulla, no vio nada raro en el parque. Preguntó a un grupo de jóvenes y éstos le negaron que pasara nada. Horas después, el vídeo de la agresión estaba colgado en Internet y estaba en decenas de móviles de Colmenarejo.

La Policía Local recibió días después una copia de las imágenes. El responsable del cuerpo avisó de lo que pasaba a la alcaldesa, María Isabel Peces-Barba, y ésta ordenó que se denunciaran los hechos de inmediato en el cuartel de la Guardia Civil del cercano municipio de Galapagar. Fueron los agentes los que animaron a la familia de la joven a que denunciara los hechos. Al final lo hizo la hermana mayor de la agredida.

La joven en su declaración no explica los motivos que desencadenaron la pelea y la discusión de la semana anterior. La familia de la chica declinó hacer declaraciones sobre lo ocurrido y una de las hermanas se limitó a decir que estaban "bien".

Fuentes del caso explicaron que la agresora ya está identificada y que la Guardia Civil se ha puesto en contacto con su madre. La joven está con su padre fuera de Colmenarejo, en un viaje por una provincia cercana a Madrid. Cuando regrese al municipio, acudirá junto con su progenitora al cuartel de Galapagar, según se ha comprometido la madre. A la que ya se ha tomado declaración es a la chica que grabó en su teléfono móvil toda la agresión. Tras prestar declaración ante los agentes, ha quedado en libertad pendiente de los cargos que le impute la Fiscalía de Menores.

El fiscal jefe de Madrid, Eduardo Esteban, explicó ayer a EL PAÍS que su departamento todavía no ha tomado ninguna medida ya que la Guardia Civil no ha terminado el atestado. Eso ocurrirá posiblemente la semana próxima, cuando se termine de identificar a otras cinco jóvenes que acompañaban a la agresora. Todas son vecinas de Colmenarejo, excepto una de Galapagar.

El móvil racista pierde fuerza

El hecho de que entre las chicas que jaleaban a la agresora haya alguna ecuatoriana ha eliminado la posibilidad de que se trate de una agresión racista o xenófoba. Fuentes del caso explicaron que la rivalidad entre la atacante y su víctima venía de lejos. La delegada del Gobierno en Madrid, Soledad Mestre, mostró su preocupación por el hecho de que se den agresiones de este tipo entre menores y que se difundan por Internet. "Se trata de unas imágenes que son terribles de ver y que resultan más duras aún porque reflejan un hecho real. No se trata de una película. Esto nos debe hacer reflexionar sobre la educación que están dando los padres y los profesores a los jóvenes", reflexionó Mestre.

El embajador de Ecuador, Nicolás Issa, visitó ayer a la agredida. Explicó tras el encuentro que la joven se recupera de las lesiones. El diplomático destacó que el Gobierno ecuatoriano le ofrecerá toda la ayuda legal. "Se trata de un hecho aislado, excepcional, porque los españoles siempre han abierto los brazos a los ecuatorianos que hemos venido a esta tierra, pero no podemos permitir que estas agresiones queden impunes. Tiene que caer todo el peso de la ley para que no vuelva a repetirse, como ocurrió en el metro de Barcelona", explicó Issa refiriéndose a la agresión a otra ecuatoriana en los Ferrocarrils de la Generalitat de Cataluña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de agosto de 2008

Más información