_
_
_
_

Justicia ensaya la mediación entre víctimas e infractores

Las fórmulas para agilizar los procesos judiciales cuentan con un nuevo elemento. Se trata de la mediación penal, que consiste en el diálogo entre la víctima y el infractor, con la ayuda de un mediador, para resolver un conflicto antes de llegar a juicio. Un equipo formado por magistrados, fiscales y abogados introdujo de forma experimental este procedimiento durante los últimos dos años en 30 juzgados. En la muestra de los 310 casos sobre la que han trabajado, las partes llegaron a un acuerdo en el 44,9% de las mediaciones.

Este procedimiento, que se prolongó 29 días de media durante la experiencia piloto, se desarrolla dentro del proceso judicial y resulta gratuito, confidencial, voluntario y reversible (la víctima o el infractor pueden abandonar la idea de acogerse a la mediación e ir a juicio), según anunció ayer la magistrada Celima Gallego, en la presentación del estudio.

Entre las infracciones penales sobre las que se ha mediado destacan las lesiones, que constituyen el 34,5%; las amenazas, que suponen el 24,8%; y las infracciones en el ámbito familiar -sin incluir la violencia de género, que no admite mediación-, que alcanzan el 18,4%. El proceso de mediación comienza, de media, 30 semanas después de producirse los hechos que hayan dado lugar al proceso.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_