danza / música

Fado, rock y flamenco en el Encuentro Hispano-luso

"Los conciertos reúnen a una familia nutrida y muy curiosa". El músico Manolo García describió así a su público, antes de comenzar su actuación en el Primer Encuentro Hispano-luso celebrado el sábado en Zamora, que reunió a unas 8.000 personas, según los organizadores. Al barcelonés le correspondió el último turno de la noche. Antes ya habían pasado por el escenario, dispuesto en el aparcamiento del estadio Ruta de la Plata, la portuguesa Mafalda Arnauth y el cantaor José Mercé.

Fue un concierto que disfrutaron niños llevados a hombros por sus padres, jóvenes que no dejaron de cantar y adultos que lo mismo bailaron al son del fado que del rock o del flamenco.

La fiesta comenzó al mediodía. Los que pasearon por el centro de Zamora se toparon con el sonido de gaitas, flautas y tamboriles. Grupos de danza de Tábara (España), Cañizal (España) y Sendim (Portugal) recorrieron las calles empedradas de la capital zamorana. Era el aperitivo para el concierto de la noche, en el que Arnauth, Mercé y García unieron sus voces para dejar claro el objetivo del encuentro. "Una conjunción de las culturas a las que une el Duero", según Tomás Villanueva, vicepresidente de la Junta de Castilla y León.

Justo a las nueve de la noche, con las últimas luces de la tarde, subió al escenario Mafalda Arnauth, una de las cantantes de referencia de la música folclórica portuguesa. La voz melancólica de la lisboeta de 34 años entonó fados, canciones que igual evocan pasión que nostalgia.

Música para hermanar

Arnauth cedió el escenario al cantaor José Mercé, cuyo cante hizo aplaudir y bailar a los asistentes, especialmente a los más jóvenes. "Cada vez hay menos prejuicios con el flamenco y se ha entendido que la música no divide, hermana", comentó José Mercé. "¿Y dónde está Manolo?", preguntó una niña a su padre. Manolo García acababa de llegar.

El barcelonés era el plato fuerte de la noche, como lo refrendaron los gritos de los jóvenes al verle salir del autobús. El músico actuó en Zamora dos meses antes de su próximo concierto del 25 de septiembre en Madrid. Ambos forman parte de la gira de presentación de su cuarto álbum en solitario, Saldremos a la lluvia, que ya se ha convertido en disco de platino.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 27 de julio de 2008.

Debido a las excepcionales circunstancias, EL PAÍS está ofreciendo gratuitamente todos sus contenidos digitales. La información relativa al coronavirus seguirá en abierto mientras persista la gravedad de la crisis.

Decenas de periodistas trabajan sin descanso para llevarte la cobertura más rigurosa y cumplir con su misión de servicio público. Si quieres apoyar nuestro periodismo puedes hacerlo aquí por 1 euro el primer mes (a partir de junio 10 euros). Suscríbete a los hechos.

Suscríbete