Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Primer examen al Gobierno

El PSOE dilapida en cuatro meses la ventaja de las elecciones

El PP empata en intención de voto y se desploma la valoración del Gobierno

Dos décimas separarían ahora mismo al PSOE del PP en unas elecciones generales. Ambos partidos se sitúan en un empate técnico en el 41% de los votos sólo cuatro meses después de unas elecciones, las del 9 de marzo, en las que esa diferencia fue de cuatro puntos y los socialistas se alzaron con el Gobierno en minoría. Esta cifra supone un aumento de apenas un punto para el PP, pero una pérdida de más de dos puntos para el PSOE. Además, según revelan los datos de la encuesta de Metroscopia para EL PAÍS, la nota media que los ciudadanos dan a la acción de Gobierno socialista ha bajado del 5,5 en febrero pasado al 4,4.

Tras las elecciones de 2004, el PSOE aumentó su ventaja hasta nueve puntos

La última vez que los dos partidos empataron en intención de voto (también sobre el 41%) en una encuesta de EL PAÍS fue en enero de 2006, en pleno debate del Estatuto de Cataluña antes de que éste fuera modificado en las Cortes. El propio Gobierno reconoció que su compromiso con el nuevo Estatuto le estaba causando un intenso desgaste.

Han sido cuatro meses en que el PP ha estado dedicado casi en exclusiva a digerir su derrota y gestionar el descontento en parte de su cúpula, mientras el Gobierno ha tenido a su disposición todo el escenario político. Ya no se puede hablar de crispación, de la resaca del 11-M, de fracaso del fin dialogado del terrorismo o del desgaste del Estatuto catalán.

En estos meses se han conocido datos negativos sobre la situación económica casi a diario. La primera parte de esta encuesta, publicada ayer, revelaba que una mayoría de españoles considera que el Ejecutivo socialista no está sabiendo enfrentarse a la crisis. La acción de Gobierno que más ha llegado a los ciudadanos es el cambio de rumbo que perciben en la política de inmigración. La encuesta poselectoral del CIS ya revelaba que el PP cayó tras la derrota electoral, una situación normal, pero mucho menos de lo que cayó tras las elecciones de 2004.

Las encuestas poselectorales publicadas por EL PAÍS en 2004 mostraban cómo se acentuó la tendencia que llevó al primer triunfo de José Luis Rodríguez Zapatero en las urnas. La diferencia de cuatro puntos entre los dos partidos principales en aquellas elecciones llegó a convertirse en nueve puntos entre mayo y septiembre de aquel año, una brecha que el PP tardaría un año y medio en acortar. Sin embargo, este primer período de la segunda legislatura de Zapatero muestra la tendencia contraria: el PSOE baja, el PP se mantiene e incluso sube.

Observando la intención directa de voto (las respuestas a "¿por qué partido votaría mañana?"), el PSOE aventaja en seis puntos al PP. Pero observando la variable de recuerdo de voto, los del PP parecen ser más fieles. Un 84,2% de los que dicen haber votado al PP el 9-M repetiría. En el caso del PSOE, sólo repetiría el 77,9% de los que dicen haberle votado.

Una mayoría de ciudadanos considera que la "situación política" en España es mala o muy mala. Este porcentaje ha subido seis puntos (del 46% al 52%) desde la anterior encuesta, en febrero. Se mantienen prácticamente en un tercio los que consideran "buena" la situación política.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de julio de 2008