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Reportaje:Personaje

Ufarte, el 'sherpa' de Aragonés

El segundo de Luis explica cómo se forjó la selección ganadora de la Eurocopa

El colegiado italiano Rosetti pita el final del partido en el Ernst Happel de Viena. España acaba de lograr su segunda Eurocopa, la primera en 44 años, tras batir a Alemania con un gol de Fernando Torres. Los chicos que José Armando Ufarte (Pontevedra, 67 años), segundo de Luis Aragonés en la selección, había escogido desde 1997 y que le habían llevado en seis ocasiones a alcanzar el cetro europeo en las categorías sub 16 y sub 19 gritaban, se abrazaban, lloraban sobre el césped. Para muchos había ocurrido un milagro, algo impensable. Para unos pocos, se recogían los frutos de un buen trabajo.

"Estos campeonatos se ganan manteniendo la portería a cero, y teniendo suerte con los arbitrajes. Si controlábamos bien eso, iba a ser muy difícil que no ganásemos los partidos, porque con la calidad que teníamos adelante...", asiente Ufarte, que lleva más de una década trabajando en la cantera española. Tanto él como Juan Santisteban o Iñaki Sáez han peinado durante la última década la exitosa cantera española con un objetivo: situar al fútbol español en un lugar de privilegio.

"Cuando seleccioné por primera vez a Andrés Iniesta para la sub 16 y lo vi entrenarse, lo cogí aparte y le dije: 'chaval, ponte fuerte, porque tú sabes con 15 años más de fútbol que muchos que llevan 15 años en Primera División", cuenta Ufarte. "Hay condiciones con las que se nace. La labor de los técnicos es potenciarlas y mejorarlas", prosigue el preparador.

Luis Aragonés hablaba siempre de que el fútbol español estaba un escalón por debajo del alemán o del italiano por la carencia de una "condición física de base". Ufarte, hijo de un mecánico gallego que emigró a Río de Janeiro en 1954, quedó embelesado por el fútbol de Garrincha, contra el que jugó estando en el Flamengo. Garrincha tenía una malformación congénita en las piernas. "La rodilla derecha miraba hacia fuera y la izquierda hacia dentro, y al final los que acababan bizcos eran los defensas", explica Ufarte. "Yo siempre he pensado que tú tienes que hacer el fútbol que mejor se adapte a las características de tus jugadores. Ése ha sido el gran acierto de este grupo. Jugar a lo que sabe y a lo que puede".

La apuesta salió a la segunda. "Habíamos apostado por este tipo de jugadores y de juego en el Mundial de Alemania, hace dos años, pero nos mató la inexperiencia en octavos, contra Francia. Ahí surgieron las dudas de todos, y Luis estuvo a punto de dejarlo. Sabíamos que teníamos una generación de futbolistas maravillosa. No suelen coincidir tantos y tan buenos. Pero en el fútbol los resultados mandan". El cuerpo técnico encontró el sistema idóneo para semejante camada de jugadores el 13 de octubre de 2007, en Dinamarca (1-3). "Torres se lesionó el día antes y jugamos con Tamudo arriba y cinco centrocampistas".

Ese día la roja barrió del campo a los fuertes daneses con un juego de pase corto y creando siempre superioridad numérica en el medio. Luis, y con él Ufarte, una especie de sherpa fiel a su lado, había encontrado la fórmula. "Xavi, Xabi Alonso, Cesc, Iniesta, Silva, Senna... Tienen una calidad técnica impresionante. Es muy difícil que pierdan un balón. Si tienes el balón, controlas el juego. El fútbol español debe agradecer al Barcelona que siempre haya buscado y cuidado este tipo de futbolista de técnica depurada y con excelente control de pase".

Su eclosión llegó en la final contra Alemania. "Yo estaba muerto de miedo porque los alemanes habían tenido un día más de recuperación; sabía que íbamos a sufrir muchísimo. Pero Luis entró en el vestuario y les dijo a los chavales uno por uno que estaba convencido de que iban a ganar porque éramos mejores". Los técnicos españoles insistieron "en no hacer faltas laterales ni forzar córners porque por arriba nos podían". También les dijeron a los futuros campeones de Europa que "no se podía sacar en largo un córner a favor porque seguramente se perdería el balón y los alemanes buscarían un contragolpe". "Pero cuando los chavales se hicieron con el balón, se acabaron mis miedos", relata Ufarte, que considera que Villa es "el jugador español que más ha progresado desde que estuvo en la sub 21. Es un ejemplo de superación espectacular. Torres ha mejorado mucho en la definición desde que está en Inglaterra, y lo bueno es que todavía tiene un amplio margen de mejora".

Ufarte se pasea con su séptimo título europeo de selecciones por Pontevedra como un veraneante más. "Luis me dijo que le acompañara a Turquía, pero el dinero no lo es todo en la vida...". Ahora, con la llegada del nuevo staff técnico a la federación [el sustituto de Luis será Vicente del Bosque], Ufarte espera destino aunque, a estas alturas, ya nada le sorprende.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de julio de 2008