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37º Congreso del PSOE

Zapatero aúpa a Leire Pajín

La secretaria de Estado de Cooperación se convierte en la 'número tres' del PSOE, justo detrás de José Blanco, que recupera la vicesecretaría general

Han transcurrido 20 años desde que una mujer dirigió la secretaría de Organización del PSOE, puesto que otorga a quien lo ostenta en este partido un inmenso poder al controlar los resortes del aparato interno. Leire Pajín, de 31 años, secretaria de Estado de Cooperación, ocupa desde ayer el cargo que hace dos décadas desempeñó Carmen García Bloise. Zapatero señaló que esta mujer representa el "presente y el futuro" de su partido.

El nuevo puesto de Blanco desapareció en 1997 cuando lo dejó Alfonso Guerra

Rubalcaba y Caldera seguirán en la dirección del partido

Pero si relevante es el puesto de Pajín, lo es aún más la vicesecretaría general, que estará en manos de José Blanco. El político gallego, que al igual que Pajín acompaña a Zapatero desde el inicio de su carrera por el liderazgo del PSOE en 2002, ha roto el maleficio según el cual el puesto de vicesecretario general desapareció en 1997 con el todopoderoso Alfonso Guerra. El 37º congreso del PSOE votará hoy la nueva Ejecutiva de Zapatero, en la que entra una médico dominicana. Además, el líder socialista tendrá a su lado a Octavio Granados en Economía, a María del Mar Moreno en Política Institucional y Autonómica y Antonio Hernando en Política Municipal y Libertades. La mayoría de las áreas de más peso cambia de titular.

"Voy a proponeros la creación de la vicesecretaría general del partido para que la ocupe nuestro compañero José Blanco, que bien merecido se lo tiene". Éste fue el anuncio que lanzó Zapatero al plenario del congreso, rubricado por un largo aplauso al que respondió Blanco lanzando besos al auditorio. "Y como no se puede ser vicesecretario y secretario de organización", añadió, "quiero deciros que esa secretaría, ya lo sabéis, ya ha corrido, es para la compañera Leire Pajín".

En ese momento arreciaron los aplausos y Pajín, sentada con los delegados del Partido Socialista valenciano, de cuya gestora forma parte, se levantó y respondió a los aplausos con aplausos. A partir de ese momento empezó el ritual de los congresos del PSOE, que es la llamada a consultas del secretario general a cada uno de los barones, por separado, para escuchar sus pretensiones y dar o no el visto bueno. La operación terminó de madrugada con una renovación muy profunda, dado que Zapatero ha cambiado a todos los responsables de área. Sólo continúan Elena Valenciano en el área Internacional, aunque se le añade el área de Cooperación, y Pedro Zerolo en Movimientos Sociales.

Pero antes de los aplausos a Blanco y a Pajín, Zapatero había recibido el suyo propio. Por tercera vez resultaba elegido secretario general del PSOE, y el apoyo ha ido creciendo.

El tercer mandato le llegaba a Zapatero a las siete menos cuarto de la tarde cuando el presidente del Congreso del PSOE, Guillermo Fernández Vara, leyó el resultado de la votación, secreta, de la única candidatura presentada a la secretaría general: 995 delegados ejercieron su derecho al voto, de los cuales el 98,53% lo hicieron con un sí a Zapatero; hubo 14 votos en blanco.

"Gracias compañeros, tenéis mi gratitud, mi respeto y mi cariño", fue la respuesta de Zapatero, más sonriente que nunca, vestido de manera muy informal, con un pantalón vaquero y camisa azul.

Antes de retirarse a despachar con los secretarios generales, dejó sobre el plenario una cadena de elogios hacia Leire Pajín. "Se trata de una persona magnífica para el presente y el futuro del PSOE". Todas las cábalas sobre el futuro de Pajín están abiertas.

Pero además, a Zapatero le mueven otras motivaciones. El temor a que el PSOE se anquilose y se deje llevar por la inercia de partido en el poder, explica por qué Zapatero sorprendió ayer con una renovación muy intensa de la Ejecutiva que le acompañará a partir de hoy. Manuel Chaves, como presidente del PSOE, se consagra como el elemento de estabilidad de este partido.

Pero precisamente el afán de renovación que ha tenido Zapatero en la formación de su Ejecutiva, que será sometida hoy a votación, explica algunos nombramientos. Para las vocalías pidió a los barones que propusieran a jóvenes con alguna experiencia, pero no con grandes carreras políticas. Para dirigir las principales áreas, sin embargo, sí ha querido políticos con experiencia. La dirección la formarán 32 personas, y será paritaria.

María del Mar Moreno (La Carolina, 1962) ocupará el área de Relaciones Institucionales y Politica Autonómica que ocupó hasta su muerte hace año y medio, el llorado dirigente socialita Alfonso Perales. Durante este tiempo ocupó el puesto la diputada Carmen Hermosín. Moreno, presidenta del Parlamento andaluz hasta 2008, ahora era vocal de la Ejecutiva de Zapatero y consejera de Obras Públicas del gobierno andaluz de Manuel Chaves. Moreno previsiblemente abandonará esta responsabilidad por incompatibilidad real y material con su nuevo puesto federal.

El área municipal la llevará Antonio Hernando, diputado nacional, 40 años, portavoz de Interior en el Congreso, y colaborador estrecho de José Blanco. Esa cartera la llevó antes el diputado asturiano Álvaro Cuesta, que será ahora secretario ejecutivo de Libertades Públicas.

Un mensaje de solvencia quiere lanzar Zapatero con el nombramiento de Octavio Granado, actual secretario de Estado de Seguridad Social, al frente del área de economía. En este puesto sustituye a la diputada valenciana Inmaculada Rodríguez-Piñero, portavoz de Economía en el Congreso, que ahora será secretaria ejecutiva de Vivienda.

Educación y Cultura corresponden a la diputada por Granada Cándida Martínez, que une dos áreas que llevaban Eva Almunia y Carme Chacón. Almunia se hará cargo de Conciliación Laboral. También de Andalucía viene la nueva responsable de Igualdad, Soledad Cabezón, que sustituye a Maribel Montaño.

De Extremadura procede Soledad Pérez Domínguez, diputada nacional y miembro del Gobierno de Juan Carlos Rodríguez Ibarra durante algunos años. El área de Medio Ambiente, Medio Rural y Medio Marino, recae en el asturiano, Hugo Alfonso Morán, que sustituye a la diputada vallisoletana, Soraya Rodríguez, una de las personas de la Ejecutiva con más proyección política, pero que tampoco ha resistido el deseo de cambio de Zapatero. Jesús Caldera entra al frente del área de Ideas y Proyectos, además de dirigir la macrofundación de pensamiento del PSOE.

El prestigio también lo tiene el diputado vasco Eduardo Madina que entra por primera vez en la Ejecutiva de Zapatero. El PSC también estará representado en el partido hermano por Miquel Iceta, portavoz parlamentario de los socialistas catalanes, peso pesado del Gobierno de José Montilla y político experimentado y muy apreciado por Zapatero, junto a Carme Chacón.

Otra novedad que aporta Zapatero ha sido la entrada en su equipo de Bernarda Isabel Jiménez, dominicana, militante del PSOE desde 1990, médico endocrino, fundadora y presidenta de la asociación Voluntariado de Madres Dominicanas. Su área se llamará Integración y Convivencia.

Los vocales serán los siguientes: Carme Chacón, Alfredo Pérez Rubalcaba, Rodolfo Ares, Miquel Iceta, Francina Armengol, Eduardo Madina, Pilar Alegría, María Luisa Araujo, José Bugallo, Maru Menéndez, Javier Barrero y Francisca Luengo.

No todo fueron alegrías. Quienes barruntaban que iban a salir de la dirección de su partido confiaban en quedarse tranquilos y hacer el duelo en la noche del viernes, cuando Zapatero les convocó a una última cena. Pero no fue así, entraron como salieron, sin saber qué iba a ser de ellos. No hubo un discurso del secretario general, sino que cada uno hablaba con el comensal que tenía a su derecha, a su izquierda o de frente.

Cuando ya se despedían, el secretario general de los socialistas extremeños, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, lanzó una broma en alto: "¿Además de José Montilla y yo, quiénes más siguen?". Todos rieron la gracia, ya que ni Montilla ni él seguirán.

Con nuevas caras y nuevos proyectos, el líder del PSOE pretende recuperar el espíritu del 35º congreso, aquél del año 2000 en el que por nueve votos de diferencia sobre José Bono resultó elegido secretario general frente al entonces aparato del partido.

Ésta es la explicación que en el entorno de Zapatero se da al cambio radical que el líder socialista ha hecho de su Ejecutiva, mucho más que la que practicó hace cuatro años en el 36 congreso. En esa ocasión no hubo lugar para discursos grandilocuentes ni anuncios de grandes proyectos porque, en contra de casi todos los pronósticos, Zapatero acababa de ganar las elecciones generales. Ahora ha estimado oportuno dar un empuje al partido e incluso ha reservado para este cónclave de familia anuncios y proyectos de reforma que ni siquiera incluyó en su programa electoral. Todo para adelantarse, dicen, al futuro. Eso sí, anoche la discusión y aprobación de las ponencias se cerró con el canto de la Internacional.

Las caras de la nueva Ejecutiva del PSOE

Leire Pajín, secretaria de OrganizaciónNació en San Sebastián en 1976. Soltera. Licenciada en Sociología. Diputada por Alicante (2000-2004). Secretaria de Relaciones con las ONG y Movimientos Sociales de la Ejecutiva federal. Es secretaria de Estado de Cooperación.José Blanco, vicesecretario generalNacido en Palas de Rei (Lugo) en 1962. Está casado y tiene dos hijos. Elegido secretario de Organización de la Comisión Ejecutiva Federal en el 35º Congreso (2000). Secretario de Organización del PSOE desde 2004.Antonio Hernando, política autonómicaNacido en Madrid en 1967. Licenciado en Derecho. Fue miembro de la comisión de investigación del 11-M. Diputado por Madrid desde 2004. Ha sido portavoz de inmigración. Es portavoz de Interior del PSOE.Octavio Granado, economía y empleoProfesor de enseñanza media nacido en Burgos en 1959. Fue senador desde 1983 a 2001, siempre especializado en Presupuestos y Seguridad Social. Desde 2004 ocupa la Secretaría de Estado de la Seguridad Social.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de julio de 2008

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