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Reportaje:EUROCOPA 2008 | Cuartos de final: Portugal-Alemania

La elegante revancha de Ballack

Tras caer en Liga y 'Champions' el capitán alemán se impone a Ronaldo, que reaccionó tarde

El sentido de equipo de Michael Ballack le pudo por una vez a la capacidad de Cristiano Ronaldo para resolver el partido más difícil. Portugal no es el Manchester United y ya se sabe que los torneos cortos tienen como favorito a Alemania. Derrotado en los duelos de club, en la Liga y en la Champions, así como en la Charity Shield, ganados por los diablos rojos frente al Chelsea, Ballack se tomó ayer cumplida revancha. La sensación es que Ballack ganará siempre con Alemania mientras que Ronaldo será favorito con la zamarra del United o del Madrid. Aunque le acompaña el estigma de perdedor desde que cayó el Bayer Leverkusen en la Copa de Europa en 2002, Ballack salió ayer ganador de un partido muy alemán.

La lesión de Moutinho dejó solo a Deco. A su sombra no había más que truenos alemanes

La esbelta figura de Ballack, 31 años, 1,85 metros, 85 kilos, se paseó por el St. Jakob Park de Basilea con la elegancia de los mejores centrocampistas. A su alrededor y durante media hora larga, Alemania tiró sus líneas de pase y aceleró el juego de forma imparable para Portugal. Ballack procuraba jugar a un toque, fácil, tanto para la carrera de Podolski por la izquierda como para la de Schweinsteiger por la derecha.

Hasta que Ballack se lastimó la clavícula derecha, Alemania fue una bala. Templaba el capitán, siempre un palmo por encima de los pequeños centrocampistas rivales, y corrían medios, extremos y hasta se descolgaba de vez en cuando Metzelder desde la cueva del central. No había noticias de Ronaldo, que había partido desde la izquierda, justamente por el carril que Alemania atropelló a Portugal. Ronaldo defendía más que atacaba, hacía más faltas de las que recibía, reclamaba más al árbitro que combinaba y saltó como un delantero y no como un defensa en la falta que supuso el gol de Klose. El suyo era un futbol de conducción más que de desborde.

Ronaldo, sin embargo, no se rindió, como corresponde al que es considerado el mejor jugador de la temporada. Aparentemente perdido el partido (0-2), empezó a barrer el frente de ataque. Alemania defendía mal y atacaba mejor Ronaldo. El delantero acabó por meter a su equipo en el partido con una jugada estupenda: recibió de Simao desde la derecha y sentó a Mertesacker en el pico del área para rematar sobre la salida de Lehmann. El rechace del portero fue recogido por Nuno Gomes (1-2).

El partido era de Ronaldo, mientras Ballack parecía perder protagonismo y Alemania sólo defendía. Falsa impresión porque el medio del Chelsea economizaba esfuerzos. Cuando su equipo alcanzó el campo contrario en una falta botada por Schweinsteiger, Ballack le tomó la espalda a Ferreira, le dio un empujón y cabeceó a la red.

El capitán había reaparecido para resolver con su gol número 11 de la temporada, 38 en 85 partidos internacionales, en un partido muy especial, no sólo por su enfrentamiento con Ronaldo sino porque en la cancha coincidieron unos cuantos futbolistas cuyo destino es y/o puede ser el Chelsea, entrenado la próxima temporada por el seleccionador portugués, Scolari. Carvalho y Ferreira ya están en Stamford Bridge, Bosingwa ha sido fichado este año y puede que llegue Deco. No se sabe dónde andará Ronaldo, que a sus 23 años ha ganado la Bota de Oro (46 goles) y aspira al Balón de Oro. Juegue en el Manchester o en el Madrid, venderá seguramente más camisetas que Ballack, un jugador de equipo que prefiere los duelos colectivos a los mano a mano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de junio de 2008