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El hotel de Tusquets frente al Palau topa con el rechazo vecinal

ERC se opone también al derribo de una finca afectada por el proyecto

Al polémico hotel que Òscar Tusquets tiene proyectado construir frente al Palau de la Música le crecen cada día los rivales. Así, al rechazo vecinal se unió ayer el grupo municipal de Esquerra Republicana, que se opone al derribo de una de las fincas más afectadas por este nuevo equipamiento.

El arquitecto defendió anteayer en un coloquio la necesidad de derribar edificios en la calle de Sant Pere més Alt para dar más visibilidad a la fachada lateral del Palau y dejar así completamente despejada la emblemática esquina decorada con el grupo escultórico de Miquel Blay La cançó popular. La planta del hotel impone un nuevo trazado de la línea de la calle, que se irá ensanchando poco a poco en diagonal. El proyecto es un encargo de la Fundación Orfeó Català-Palau de la Música, con la que Tusquets colabora desde hace años. Los edificios más afectados son los de los números que van del 13 bis al 17 de la calle de Sant Pere més Alt, en su confluencia con Amadeu Vives, y están situados junto a la escuela La Salle Comtal.

Si el hotel consigue definitivamente el visto bueno municipal, dos de estas fincas serán derribadas. Por el contrario, la fachada de la edificación del número 17, diseñada por Bonaventura Bassegoda y con valor arquitectónico, se trasladará unos metros para conservarla íntegramente.

No obstante, el proyecto está todavía en el aire por la respuesta que ha provocado entre los vecinos y asociaciones partidarias de conservar el patrimonio y la identidad de Ciutat Vella. El mismo Tusquets pudo tomar el (tenso) pulso de la situación en el acto en el que participó el miércoles en la Casa Amatller, un encuentro organizado por SOS Monuments, en el que tuvo que encarar numerosas críticas.

El arquitecto defendió la nueva perspectiva del Palau que propone porque, a su juicio, respeta más la dignidad del edificio de Domènech i Montaner, aunque la primera idea que apuntó Tusquets por los años noventa era la de construir una plaza frente al celebérrimo edificio modernista. Sobre las fincas que se deberían derribar, ya descatalogadas, dijo que en este caso se gana más de lo que se pierde. Asimismo recordó que el proyecto también está ligado a la reforma de las instalaciones del colegio La Salle.

Tusquets desveló en el debate más detalles del hotel en discusión, que entre sus instalaciones contará con un aparcamiento subterráneo que subleva a los vecinos. De construirse, dijo, el edificio se haría con un predominio de materiales translúcidos para conseguir de esta manera que fuera lo más neutro posible.

Los representantes de los vecinos no le dieron tregua y le espetaron que harán todo lo posible para tumbar el proyecto, por considerar que no aporta nada al barrio y que se dirige exclusivamente a turistas. "Estamos hartos de ser agredidos con supuestas mejoras urbanísticas. Por eso, haremos todo lo que podamos para evitar que salga adelante", remachó una portavoz vecinal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de junio de 2008