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Un juez imputa a un prestigioso forense por falso testimonio

La Audiencia de Tarragona juzgará al catedrático en Medicina Legal de la Universidad de Sevilla Luis Frontela, acusado de mentir durante el juicio contra los dueños, una trabajadora y un médico de Catalunya Llar, una clínica geriátrica de Reus donde fallecieron 18 ancianos en 1994, algunos de ellos supuestamente por sobremedicación.

El Defensor del Paciente informó ayer de la decisión de la Audiencia en un comunicado, en el que se mostró sorprendido por el "inexplicable" modo de actuar del forense, que analizó el hígado y no la sangre -como debió haber hecho- para determinar si los ancianos habían fallecido por el exceso de sedantes.

Además, Frontela reconoció no haber estudiado el análisis de sangre que le proporcionó el Instituto Nacional de Toxicología, que descartaba la presencia de tóxicos en la sangre, pero no aceptó haberse equivocado. La Audiencia lo juzgará por un delito de falso testimonio, penado con entre 2 y 3 años de cárcel y de 6 a 12 de inhabilitación, al entender que existen indicios racionales suficientes. La Fiscalía descarta motivos económicos, ya que Frontela -quien declaró en calidad de perito en casos como el de Rocío Wanninkhof y el de las niñas de Alcàsser- fue citado de oficio.

El juicio por la muerte de los ancianos de Catalunya Llar se celebró en 2000 y los cuatro procesados fueron absueltos al no quedar acreditado que el fallecimento de los ancianos fuera causado por la ingestión de benzodiazepina y neurolépticos ni que suministraran dosis superiores a las prescritas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de junio de 2008